Fuerte ajuste de Caputo complica acuerdos de Santilli con gobernadores
CÓRDOBA.- El gobierno nacional, a través del Ministerio de Economía, implementó un drástico ajuste presupuestario que afecta directamente a las finanzas provinciales. Esta medida, oficializada mediante la decisión administrativa 20/2026, generó una profunda preocupación entre los gobernadores, a pesar de que varios de ellos habían brindado un reciente apoyo al Ejecutivo al no acompañar un intento de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La magnitud del recorte tomó por sorpresa incluso a Diego Santilli, ministro del Interior, quien es el principal interlocutor del gobierno con los mandatarios provinciales. Los gobernadores, por su parte, describen su postura en el Congreso como un «gesto» para «no dinamitar puentes» con la Casa Rosada, aunque el impacto del ajuste pone a prueba esa frágil relación.
Recortes millonarios y el impacto en los ATN
La decisión administrativa, firmada por Adorni y el ministro de Economía, Luis Caputo, y publicada el 11 de marzo en el Boletín Oficial, establece recortes significativos en programas que tienen un impacto directo en las finanzas subnacionales. Solo en el área de «Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional» del Ministerio del Interior, la contracción presupuestaria asciende a $320.711 millones.
El principal ítem afectado es la «Asistencia financiera y ATN» (Aportes del Tesoro Nacional), un fondo clave previsto en la ley de coparticipación. Históricamente, estos fondos se distribuyen entre las provincias aliadas al gobierno de turno. En el primer cuatrimestre, se repartieron $121.000 millones entre Misiones, Mendoza, Corrientes, Neuquén, Salta, San Juan, Chaco, Entre Ríos, Catamarca, Chubut, Jujuy, Santa Cruz y Santa Fe, distritos cuyos legisladores colaboraron con los intereses parlamentarios del oficialismo.
Según datos de Politikon Chaco, el ajuste afecta directamente este fondo, que se nutre del 1% de la coparticipación. Aunque el monto distribuido en el primer cuatrimestre fue 14 puntos porcentuales superior al mismo período del año anterior, el recorte actual limita drásticamente la disponibilidad de recursos, una herramienta fundamental en las negociaciones políticas que lleva adelante Santilli.
Se estima que, manteniendo el ritmo de distribución del primer cuatrimestre, con el recorte en marcha, los recursos alcanzarían solo para cuatro meses más. Para llegar a fin de año, se necesitarían $10.000 millones mensuales. La autorización de uso del Fondo de ATN está ahora restringida por la decisión administrativa, y sin una nueva medida que amplíe la partida, es probable que la Nación retenga los recursos remanentes al finalizar el año, una práctica habitual en varias administraciones.
Obras públicas y promesas en el aire
El ajuste presupuestario también impacta severamente en la obra pública provincial. Se recortaron $97.104 millones para la Dirección Nacional de Vialidad, además de montos significativos en áreas como Fortalecimiento de la Infraestructura Social, del Cuidado y Sanitaria ($5.303 millones), Apoyo para el Desarrollo de Obra Pública ($4.396 millones) e Infraestructura Hidráulica ($27.931 millones). El programa de Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud también perdió $25.000 millones.
La caída consecutiva de la recaudación nacional durante nueve meses ha empujado a Caputo a realizar estos recortes para mantener el equilibrio fiscal, eje central del discurso presidencial. En este contexto, Santilli intentó contener a los gobernadores afectados, prometiendo que los recortes «se compensarán» con otras fuentes de recursos y asegurando gestiones ante Economía para evitar la paralización de giros.
Entre los aliados afectados se encuentran Entre Ríos, con una quita de $4.713 millones para el sistema de agua potable en Concordia; Chubut, con $4.121 millones para el Acueducto Sarmiento-Comodoro Rivadavia; y Catamarca, con recortes en la ruta nacional 38.
“Apoyar la interpelación de Adorni era ir directo contra Milei. La crisis la tienen y no tiene sentido darles letra para que nos culpen a nosotros. Que se sigan tirando entre ellos”
Así reflexionó un gobernador norteño ante LA NACION, quien mantiene un diálogo fluido con Santilli y persiste en sus reclamos por infraestructura. Ante la situación, al menos cuatro mandatarios consultados han consensuado en esperar unas semanas para evaluar la evolución de la situación económica y su impacto en la recaudación antes de emitir críticas más contundentes. Algunos incluso sugieren que esta espera podría extenderse hasta después del Mundial, previendo que ese período funcione como un «recreo» en la atención ciudadana.

