Trigo y Cebada: Argentina proyecta fuerte caída en la producción, pero sostiene aporte en dólares
La campaña de cereales de invierno en Argentina se prepara para un descenso significativo en la producción, según la última estimación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC). A pesar de la caída proyectada en el volumen, que supera el 20% para el trigo, el aporte de dólares al país se mantendría en niveles similares a la campaña anterior, impulsado por una mejora en los precios internacionales.
El informe, presentado durante el congreso A Todo Trigo, revela que la producción de trigo retrocedería un 23,4%, alcanzando las 21,3 millones de toneladas. Esta cifra contrasta fuertemente con el récord extraordinario de 28 millones de toneladas registrado en la campaña anterior, que sirve como base de comparación. En cuanto al área sembrada, se espera una leve disminución del 3%, llegando a 6,5 millones de hectáreas.
Para la cebada, la proyección indica una expansión en la superficie cultivada, que ascendería a 1,35 millones de hectáreas. Sin embargo, la producción también sufriría un retroceso del 2,8%, situándose en 5,25 millones de toneladas. En conjunto, el área total sembrada con cereales de invierno se ubicaría en 7,85 millones de hectáreas, con una producción total de 26,55 millones de toneladas.
Impacto económico y contexto global
Las consecuencias de esta baja esperada en la producción se reflejan en los aspectos económicos de la nueva campaña fina, aunque con matices. El valor de la producción general caería un 11% hasta los US$ 6.356 millones, y el valor agregado se reduciría un 19% a US$ 4.015 millones. La recaudación fiscal también mostraría una baja del 10%, alcanzando los US$ 1.099 millones. No obstante, las exportaciones serían las menos afectadas, con un retroceso del 2%, proyectando US$ 4.603 millones.
Ramiro Costa, gerente general de la BdeC, explicó a Clarín Rural que, pese a la baja, la campaña proyectada es «un campañón, la tercera más grande de la historia, pero, por otro lado es un 20% menor que el año anterior». Costa destacó el complejo contexto global:
Lo que estamos viendo es que es una campaña que comienza en un contexto complicado, en términos mundiales. Los precios internacionales de los granos son relativamente bajos, los costos de los insumos subieron mucho y el margen del productor está ajustado. Entonces lo que vemos es que, por un lado, una caída del área sembrada del 3%, pero una merma más importante en los niveles de tecnología que va a aplicar.
El gerente de la BdeC agregó que los rendimientos esperados están “un poco por debajo del año anterior”, impactando directamente en la producción. Sin embargo, una reciente mejora en los precios internacionales ha logrado compensar parcialmente la caída de las cantidades, atenuando el impacto económico negativo. “Si aparecen oportunidades de precios, el productor estoy seguro que lo va a aprovechar, porque hoy los números son finitos, pero bastante mejorables, con poca reducción de costos, con algún incremento de precios, ya puede dar la señal adecuada para que se utilice más tecnología”, concluyó Costa.

