Milei celebra baja de inflación pero exige “cero” y arremete contra “golpe de Estado”
El presidente Javier Milei celebró la desaceleración de la inflación, que en abril se ubicó en 2,6% según el INDEC, marcando la primera baja en diez meses. Sin embargo, el mandatario fue enfático al asegurar que “el único dato que nos va a dejar cómodos es que sea cero” y que hasta ese momento, “la lucha contra la inflación no está terminada”.
Durante una entrevista con el canal de streaming Neura, Milei insistió en su objetivo de alcanzar la deflación, compartiendo su rechazo, y el de su ministro de Economía, Luis Caputo, a la inflación. La cifra de abril representa una marcada caída respecto al 3,4% de marzo, acumulando 12,3% en el año y 32,4% interanual.
Críticas a la política y los medios
En un tramo de la entrevista, el Presidente arremetió con dureza contra sectores políticos y medios de comunicación, a quienes acusó de intentar desestabilizar su gestión. Milei sugirió que, tras las elecciones legislativas porteñas en las que Manuel Adorni (hoy investigado por presunto enriquecimiento ilícito) obtuvo un escaño que luego no asumió, “comenzó un ataque especulativo de la política contra la moneda para romper el equilibrio fiscal”.
El jefe de Estado fue más allá, afirmando que los medios “jugaron en contra del programa económico y cargaron la calle con malas intenciones”. En ese contexto, declaró: “Hubo un intento de Golpe de Estado, fueron cómplices los medios, políticos, empresarios y opinadores mercenarios”.
El ajuste y el escenario alternativo
Milei defendió el drástico ajuste económico implementado, cuantificándolo en “15 puntos del PBI”. Explicó que, a pesar de las expectativas de una “gran depresión”, esta no se concretó debido al formato del ajuste, que no implicó una suba de impuestos. “La discusión es moral”, sentenció.
El mandatario también rememoró decisiones críticas tomadas por su equipo económico. Recordó haber instruido la eliminación de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) tras levantar el cepo en 2025 (N.d.R: la fuente presenta una posible inconsistencia temporal, ya que se refiere al pasado, pero la fecha es futura, por lo que se mantiene la redacción original con la nota al pie). Según su análisis, esta medida fue crucial para evitar una hiperinflación: “Si nosotros no hubiéramos sacado las LEFI a esa corrida (N.d.R: luego de las PASO) de 41 mil millones de dólares tenés que sumarle 20 mil millones de dólares más. Y si a eso le sumas la suba de encajes, el tamaño de la corrida fue de 70 mil millones de dólares. Hubiéramos tenido una hiper”.
Reconoció el impacto del ajuste en la población: “Yo entiendo que la gente se sienta mal porque se frenó la actividad, entiendo porque cayó el salario real, entiendo que se sienta mal porque eso tuvo asociado un salto en la tasa de inflación, pero el escenario alternativo era inmundo”. En un tono más crudo, comparó la situación con “estar en la silla eléctrica” y tener que elegir “entre un escenario malo y otro que es una reverenda mierda”, destacando la robustez de su programa económico para evitar un colapso.
Responsabilidad presidencial y exabruptos
El Presidente también se refirió a la enorme responsabilidad de su cargo, que implica tomar decisiones que afectan a 48 millones de personas. Con un lenguaje coloquial y directo, enfatizó: “Si me equivoco la gente se caga de hambre”. Distanciándose de visiones puramente teóricas, afirmó:
“Entonces no es ‘a ver cómo me masturbo mejor con un modelo’, es ‘tengo que tomar decisiones en un mundo con una incertidumbre de la puta madre’”.

