Histórico: El Colegio Nacional de Monserrat elige a su primera directora en 339 años
CÓRDOBA.– El Colegio Nacional de Monserrat, fundado en 1687 por Ignacio Duarte y Quirós y una de las instituciones educativas más antiguas y prestigiosas de Argentina, se prepara para un hecho histórico. En las próximas semanas, por primera vez en sus 339 años de existencia, elegirá a una mujer como directora. Este proceso marca un nuevo capítulo en la historia del colegio, que en 1998 ya había abierto sus puertas a las mujeres como estudiantes, rompiendo con una tradición centenaria.
La elección se desarrollará entre el 2 y el 4 de junio, coincidiendo con la renovación del rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), de la cual el Monserrat es una de las dos instituciones dependientes. Los votantes habilitados incluyen a docentes, estudiantes, graduados y representantes de las familias de los alumnos.
Dos candidatas para un liderazgo inédito
Dos docentes de extensa trayectoria en la institución compiten por el cargo: María José Alcázar, de la Lista Ser Monserrat, y Gabriela Helale, de la Lista Pluralismo y Participación. Esta elección no solo es histórica por la posibilidad de una directora, sino también porque es la primera vez que el colegio presenta más de una lista para estos comicios, reflejando una mayor participación y debate interno.
María José Alcázar, docente de inglés desde 2001 y secretaria académica desde 2023, propone un plan centrado en la innovación pedagógica, el desarrollo profesional docente, el fortalecimiento institucional y patrimonial, y la internacionalización del colegio a través de programas de intercambio. En diálogo con LA NACION, Alcázar destacó el camino iniciado por Adriana Verdi, la primera directora académica en 2010, y expresó que es un “buen momento para que haya una mujer directora”, aportando un liderazgo “firme pero empático, con una sensibilidad distinta y con mayor búsqueda de consensos”.
Por su parte, Gabriela Helale, profesora de inglés desde 2005 y exsecretaria administrativa y vicedirectora académica, enfatiza la innovación educativa en un contexto de estudiantes hiperconectados, la transparencia y la rendición de cuentas, y una mayor apertura a la comunidad. Helale también valoró en LA NACION la posibilidad de que las mujeres “ocupemos posiciones de liderazgo y gestión”, ofreciendo “miradas diversas” basadas en capacidades, formación y trayectorias.
Un camino de inclusión y transformación
La actual vicedirectora académica, Felisa Díaz Gavier, quien lleva 26 años en el Monserrat, calificó la elección como “histórica” pero no sorpresiva. “Hace 30 años que entraron las primeras mujeres y desde entonces fueron ganando espacio no solo en las aulas, sino también en la gestión”, indicó. Recordó que la presencia femenina creció significativamente desde 1998, alcanzando hoy el 55% de la matrícula, y destacó que el Centro de Estudiantes es presidido por una mujer y que muchas egresadas ocupan roles destacados, como Constance “Coni” Keegan, actual titular de la Federación Universitaria de Córdoba.
El ingreso de mujeres al colegio en 1998 fue el resultado de un largo y complejo proceso judicial que se extendió entre 1997 y 2000. Este caso se convirtió en un emblema sobre la igualdad y la no discriminación en la educación argentina. La Ordenanza 2/97 del Consejo Superior de la UNC, que estableció la inscripción “sin distinción de sexo”, desató una fuerte disputa pública. Tras amparos y fallos judiciales contrapuestos, la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba respaldó la validez de la norma, y finalmente, en septiembre de 2000, la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la constitucionalidad del ingreso femenino. El juez Enrique Petracchi, en su voto, argumentó que mantener un colegio nacional reservado solo para varones violaba principios de igualdad y tratados internacionales contra la discriminación, como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw).
El Colegio Nacional de Monserrat, cuyo edificio integra la Manzana Jesuítica de Córdoba (Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco desde 2000), es el colegio más antiguo del país con funcionamiento ininterrumpido. Su historia de apertura, desde las primeras alumnas hasta la inminente elección de una directora, refleja una evolución constante hacia la inclusión y la igualdad de oportunidades.

