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Crisis en el fútbol argentino: de Milito a Verón, el clamor contra los arbitrajes y el VAR

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El fútbol argentino atraviesa un momento de ebullición, con un creciente coro de voces que denuncian irregularidades y la falta de transparencia en las decisiones arbitrales. La eliminación de Racing en los cuartos de final del Torneo Apertura, tras caer 2-1 ante Rosario Central, encendió la mecha que ya venía calentándose desde hace meses. Diego Milito, presidente de la Academia, no dudó en expresar el sentir general: “Hoy nos sentimos una vez más robados”.

La declaración de Milito, pronunciada el miércoles en Arroyito, fue contundente y sin ambages. “Hoy ha sido un nuevo partido vergonzoso desde mi punto de vista. Creo que todos lo han visto”, afirmó. Su crítica trascendió la jugada puntual y se amplió a una preocupación sistémica: “Creo que el fútbol argentino está roto. Creo que no va para más. Creo que hay que hacer algo. Hoy todos, dirigentes, jugadores e hinchas, tenemos que reflexionar”. Las expulsiones de Adrián Martínez y Marco Di Césare en el encuentro ante los Canallas, que terminó con gol de Enzo Copetti en el alargue, fueron el detonante de su descargo.

Las repercusiones: D’Onofrio y Gallardo se suman al debate

El impacto de las palabras de Milito fue inmediato. Este jueves, Rodolfo D’Onofrio, expresidente de River Plate, reavivó la polémica con un mensaje en la red social X, anticipando la semifinal entre River y Rosario Central.

Aunque sin cargo formal, su opinión mantiene peso en Núñez y suma tensión a un cruce ya de por sí complejo.

Esta postura no es nueva en el mundo River. Marcelo Gallardo, en su etapa como entrenador, ya había expresado una preocupación similar en octubre de 2025, tras otra derrota ante Rosario Central en Arroyito. Sin apuntar directamente al árbitro Yael Falcón Pérez, el Muñeco dejó entrever un malestar generalizado: “No voy a hablar puntualmente del arbitraje de esta noche, no voy a ser yo el único que siempre hable. Te quedás muy solo en esto”. Y añadió una frase que resonó en su momento: “Muchos callan, alguno levanta la voz, pero el sistema está así…”. Gallardo también advirtió sobre las posibles represalias: “Hay que callarse”, porque “el que habla, a veces es sancionado”.

El “espaldazo” de Verón y la ironía de Estudiantes

El antecedente más sensible que involucra a Rosario Central y que puso en jaque la credibilidad de la AFA fue el conflicto con Estudiantes de La Plata. Tras el polémico título de “Campeón de Liga” otorgado por la AFA al equipo rosarino a fin de año, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, cuestionó duramente la decisión. El plantel platense, obligado por un reglamento improvisado, realizó un pasillo de espaldas en Arroyito, un gesto recordado como el “espaldazo” del Pincha.

Las consecuencias no tardaron en llegar: Verón fue inhabilitado por seis meses para ejercer su cargo, y los jugadores titulares recibieron dos fechas de sanción, luego reducidas. La Brujita fue explícita en su crítica: “Hay momentos en los cuales uno se tiene que manifestar”. Y reveló el nivel de desconfianza imperante: “Lo primero que preguntamos siempre es qué árbitro nos toca y quién va a estar en el VAR porque, en definitiva, ahí se resuelve todo”.

La ironía de Verón se manifestó nuevamente en marzo de 2026, antes del partido de Estudiantes contra Central Córdoba de Santiago del Estero, club cercano a Pablo Toviggino, mano derecha de Claudio Chiqui Tapia. “La mística… Sabés cómo te bajan la mística, en un segundo te la bajan”, afirmó, refiriéndose a los árbitros. Al preguntarle quién estaría en el VAR y recibir la respuesta de Silvio Trucco, soltó una risa y dijo: “Buen árbitro… Buen árbitro”.

Otros reclamos: Independiente, Atlético Tucumán y Huracán

La lista de clubes que han manifestado su disconformidad es extensa. Independiente, antes de su duelo con Rosario Central, también elevó su voz. Néstor Grindetti, presidente del Rojo, publicó en X:

Estas palabras generaron malestar en Rosario, llevando al club local a no aceptar periodistas partidarios visitantes por “seguridad”.

Atlético Tucumán, por su parte, realizó un reclamo formal a la AFA contra el árbitro Fernando Espinoza tras una derrota 2-1 ante Instituto a principios de este año. Mario Leito, presidente del Decano, solicitó que Espinoza no vuelva a dirigir a su equipo, argumentando un polémico penal en contra, siete amarillas para su equipo (ninguna para el rival) y, lo más grave, acusaciones de maltrato verbal hacia los jugadores. El comunicado del club generó una «picante» respuesta de Pablo Toviggino en X, aunque Leito aseguró que no hubo tensiones en el posterior encuentro en el Comité Ejecutivo.

Huracán vivió una de sus noches más calientes en noviembre de 2025 ante Barracas Central, un equipo señalado como «del poder». El empate 1-1 dejó al Globo sin playoffs y sin Copa Sudamericana, con dos penales discutidos sancionados por Andrés Gariano y el VAR a cargo de José Carreras. El defensor Tomás Guidara fue lapidario: “Sabemos que lo que pasó en la cancha no es fútbol. Esa que encontraron era la única forma que tenían para llegar al empate”. El entonces DT, Frank Darío Kudelka, fue sancionado por un cruce con el juez. La tensión se repitió en marzo de 2026, con Huracán ausente en una reunión del Comité Ejecutivo de AFA tras otro empate sin goles ante Barracas, donde reclamaron un penal no sancionado por Facundo Tello ni revisado por el VAR de Adrián Franklin. Casualmente, Chiqui Tapia estaba en el predio de Ezeiza al momento del partido.

El panorama actual del fútbol argentino revela que las quejas ya no son incidentes aislados. Milito, Verón, Gallardo, D’Onofrio, Grindetti, Leito, Kudelka y los futbolistas, desde distintas posiciones y con diversos tonos, coinciden en un punto crucial: la sospecha se ha instalado como un elemento ineludible del debate. Cada designación arbitral, cada intervención del VAR y cada fallo polémico trascienden lo meramente reglamentario para convertirse en un problema político de gran envergadura.

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