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Esequiel Barco, a un paso de Independiente: la estrategia para salir de Rusia y un gesto de la dirigencia

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El regreso de Esequiel Barco a Independiente se encuentra en una etapa decisiva. Las negociaciones para la vuelta del delantero de 27 años, una de las figuras en la obtención de la Copa Sudamericana 2017, avanzaron significativamente en los últimos días, generando optimismo tanto en Avellaneda como en el entorno del futbolista. Aunque el Spartak Moscú rechazó una primera oferta formal, las conversaciones continúan abiertas.

Barco, quien atraviesa un gran momento deportivo tras consagrarse campeón de la Copa de Rusia y marcar un gol en la final con el Spartak, tomó la firme decisión personal de volver a la Argentina. La principal razón es familiar: el jugador busca estar más cerca de su hija, Abi, y por ello está trabajando activamente para destrabar la operación que beneficie a todas las partes involucradas.

La llave para destrabar la negociación y la oferta del Rojo

La clave para concretar su salida del club ruso la tiene el propio Barco. El atacante ya comunicó a los dirigentes del Spartak su disposición a renovar el vínculo contractual que vence en una temporada. A cambio, solicitó que le permitan marcharse a préstamo por un año a Independiente. Esta propuesta es evaluada en Moscú como una alternativa beneficiosa, ya que el club ruso se aseguraría la extensión del contrato de uno de sus jugadores más valiosos.

En paralelo, Independiente realizó un movimiento formal. Durante el último fin de semana, envió una oferta oficial para solicitar la cesión por doce meses, sin cargo y con una opción de compra por el 50 por ciento del pase. Esta cláusula es considerada prácticamente testimonial, ya que el acuerdo verbal entre las partes es que, una vez concluido el préstamo, Barco regrese a Rusia para cumplir con su nuevo contrato.

Como muestra de su compromiso, el futbolista también movió fichas por su cuenta. A través de su representante, remitió una carta formal al Spartak, pidiendo que consideren favorablemente la propuesta presentada por la institución de Avellaneda. Aunque la primera respuesta fue negativa, Independiente y Barco planean elevar un nuevo ofrecimiento que podría incluir un cargo por el préstamo, manteniendo la negociación abierta.

Un reconocimiento en Villa Domínico para cerrar una vieja herida

Mientras las conversaciones avanzan, otro asunto podría encontrar resolución en las próximas horas y contribuir a acercar aún más las posiciones entre el jugador y el club. Cuando Independiente transfirió a Barco al Atlanta United en 2018, el futbolista cedió el porcentaje que le correspondía de la operación para la construcción de canchas de césped sintético en el predio de Villa Domínico. Sin embargo, durante la gestión de Hugo Moyano, aquella obra no se concretó bajo los términos acordados, lo que llevó a Barco a iniciar acciones legales.

Aunque la cancha sintética finalmente fue construida durante la actual conducción, nunca fue reconocida oficialmente como una obra impulsada gracias al aporte económico del jugador. Ahora, la dirigencia evalúa una idea para cerrar definitivamente esa «herida»: invitar a Barco al predio de Villa Domínico y realizar un acto formal para imponerle su nombre a la cancha de césped sintético. Este gesto simbólico serviría para reconocer públicamente el aporte que realizó el futbolista cuando dejó el club.

Actualmente, Esequiel Barco ya se encuentra en Argentina desde la semana pasada. Si el Spartak Moscú da el visto bueno definitivo, podría viajar nuevamente a Rusia para firmar la renovación contractual y regresar de inmediato para ser presentado como refuerzo del equipo de Gustavo Quinteros. Después de casi nueve años de su salida tras la Copa Sudamericana 2017, el hijo pródigo de Avellaneda está a un paso de volver a casa, con todas las señales apuntando en la misma dirección.

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