Bacigalupo: “Lo hice por la Patria” al entregar los cuadernos de Centeno
El juicio oral de los cuadernos de las coimas vivió una jornada clave con la extensa declaración del expolicía Jorge Bacigalupo. Durante más de ocho horas, en una audiencia enredada por preguntas repetidas y reclamos entre las partes, Bacigalupo detalló cómo y por qué entregó los escritos del chofer Oscar Centeno al periodista Diego Cabot, motivado, según sus propias palabras, “por la Patria”.
El sargento retirado, de 81 años, quien inició su carrera en la Policía Federal a mediados de los 70, ratificó su relato sobre los hechos ocurridos alrededor de 2017. En ese momento, Centeno, con quien mantenía una amistad surgida en una remisería de San Fernando, le entregó una caja cerrada pidiéndole que la guardara. Esto ocurrió en medio de denuncias cruzadas que el chofer mantenía con su entonces pareja, Hilda Horovitz.
Bacigalupo aseguró que nunca estuvo al tanto del contenido exacto de los escritos, pero sospechaba de su importancia. “Me decía que había anotado todo”, recordó sobre las conversaciones con Centeno. Ante esta revelación, el expolicía exhortó a su amigo a “ponerse a derecho” y entregar el material a la Justicia, escritos que mantuvo bajo su resguardo por aproximadamente “un año y medio”.
Frente a lo que interpretó como evasivas por parte de Centeno, Bacigalupo tomó la decisión de entregar él mismo el material al periodista Diego Cabot, su vecino. “Lo hice por la Patria”, reiteró varias veces en su declaración, sin profundizar en el concepto, y visiblemente molesto por las constantes preguntas de las defensas.
El quiebre de una amistad y revelaciones clave
El relato de Bacigalupo también abordó el quiebre de su amistad con Centeno. En los primeros meses de 2018, Centeno le pidió la devolución de la caja, convencido de que aún la tenía. Cuando Bacigalupo se la devolvió abierta, Centeno lo increpó: “Vos estuviste haciendo negocios con esto”. La respuesta del expolicía fue tajante: “Te pido que te retires de mi casa”, marcando el fin de su vínculo.
Durante su testimonio, Bacigalupo rememoró antiguas conversaciones con Centeno, incluyendo la tentación de Roberto Baratta, uno de los presuntos recaudadores, de “agarrar” uno de los bolsos repletos de euros que transportaba hacia la quinta de Olivos. También ratificó que mantuvo los cuadernos en secreto, incluso ante su propia familia, y reconstruyó la llegada de Centeno como chofer al Ministerio de Planificación.
La declaración incluyó detalles sobre su entrevista con LA NACION, sus encuentros con el periodista Cabot y la posterior visita del fiscal Carlos Stornelli a su domicilio. El tribunal intervino en varias ocasiones para encauzar el debate, traduciendo o corrigiendo preguntas de las defensas y pidiendo al testigo que respondiera con claridad.
La audiencia, que fue suspendida tras el extenso testimonio de Bacigalupo, continuará el próximo martes. En la agenda del juicio, se espera la declaración de Hilda Horovitz, expareja de Centeno, y luego la de Miriam Quiroga, excolaboradora de Néstor Kirchner, quien aún no pudo ser localizada por el Tribunal.

