Interpelación a Adorni: el peronismo avanza en el Senado y aliados no descartan la remoción
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta un creciente cerco político en el Congreso. Si bien logró evitar hasta ahora una citación judicial en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito, sus chances de esquivar el debate parlamentario se reducen drásticamente. Este viernes, el bloque peronista del Senado presentó formalmente un proyecto para emplazarlo a presentarse en un plazo de siete días para una interpelación que incluye una moción de censura.
La iniciativa opositora se fundamenta en lo que los senadores describen como «graves inconsistencias patrimoniales» del funcionario, así como «irregularidades, ocultamientos, omisiones y rectificaciones» en sus declaraciones ante la Oficina Anticorrupción y la ARCA. El clima de tensión se intensificó luego de que Adorni confesara haber omitido declarar más de US$ 500 mil y, además, postergara hasta el próximo mes la presentación de su informe de gestión ante la Cámara alta.
El malestar no se limita únicamente al peronismo. El enojo se extiende a bloques aliados como el PRO, la UCR, Provincias Unidas y otras bancadas provinciales. Incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel, presidenta del Senado, habría intimado al ministro coordinador a ponerse a disposición del Congreso, después de que el propio funcionario anticipara a la mesa política su decisión de concurrir al Senado recién en julio.
La moción de censura y los votos necesarios
Ante la decisión de Adorni de posponer su visita, el peronismo aceleró su pedido de interpelación con moción de censura. De ser aprobado por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros del Senado, el jefe de Gabinete podría quedar en jaque y ser removido de su cargo con la mitad más uno de los votos de cada una de las Cámaras. Para ello, se necesitarían 37 votos en el Senado y 129 en Diputados.
La iniciativa fue firmada por un nutrido grupo de senadores peronistas, entre los que se destacan José Mayans, Anabel Fernández Sagasti, Fernando Salino, Martín Soria, Juliana Di Tullio, Mariano Recalde, Eduardo «Wado» de Pedro, María Celeste Giménez Navarro, Jorge Capitanich y Ana Marks.
El interbloque peronista cuenta con 25 senadores. Para alcanzar la mayoría necesaria, confían en sumar los 3 votos de Convicción Federal, el espacio que integran la peronista anti K Carolina Moisés junto al catamarqueño Guillermo Andrada y la tucumana Sandra Mendoza, quienes responden a los gobernadores Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, respectivamente. Si bien Jaldo y Jalil no han bajado una línea explícita, existe una coincidencia generalizada en que la situación de Adorni está complicando las negociaciones entre el oficialismo y la oposición en el Congreso.
La postura de radicales y macristas
La gran apuesta del bloque kirchnerista es el acompañamiento del radicalismo, que se muestra dividido. Sin embargo, Eduardo «Peteco» Vischi, jefe de la bancada, fue sugerente al ser consultado sobre la postergación de la visita de Adorni. En una entrevista radial, afirmó que el funcionario «tiene que ir lo antes posible al Senado» y deslizó que, «depende de lo que pase en el recinto, también se puede avanzar hacia una moción de censura», llegando a sugerir que Adorni debería dar un paso al costado. Algunos senadores radicales, si bien no quieren acompañar al kirchnerismo, sí exigen la renuncia del funcionario.
El macrismo también mostró su descontento. El jefe de bloque del PRO, Martín Goerling, presentó una nota a Villarruel pidiéndole que convoque a una reunión de Labor Parlamentaria para tratar el incumplimiento del jefe de Gabinete, destacando que hace casi un año que no se presenta el informe de gestión en el Senado (la última vez fue el 26 de junio, con Guillermo Francos en el cargo). Al igual que Vischi, Goerling consideró que Adorni debería dejar el cargo para evitar que los bloques aliados tengan que recurrir a la moción de censura antes de que se expida la justicia.
El próximo miércoles, la reunión de Labor Parlamentaria definirá un temario que incluirá, entre otros puntos, el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y los pliegos judiciales que obtuvieron dictamen esta semana. El peronismo espera poder incluir su proyecto de resolución de pedido de interpelación de Adorni con moción de censura. De lograrlo, necesitará los dos tercios de los presentes para su tratamiento sobre tablas, una mayoría que requerirá el apoyo no solo de la UCR y el PRO, sino también de algunos bloques provinciales.

