La UIA presiona por un «RIGI industrial ya» ante Caputo y el cierre de fábricas
La Unión Industrial Argentina (UIA) intensifica su reclamo por la extensión de un régimen de beneficios similar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a todo el sector fabril. El presidente de la entidad, Martín Rappallini, espera ser recibido la próxima semana por el ministro de Economía, Luis Caputo, en un encuentro crucial que toma fuerza tras el anuncio de un «Super RIGI» para nuevos proyectos.
El pedido de la UIA, sintetizado en el documento interno «RIGI Industrial YA», surge en un contexto de caída de la actividad, cierre de fábricas y una «estructura fuera de escala» que, según los industriales, los deja en desventaja frente a la apertura económica y la competencia global. La central fabril busca una baja del Impuesto a las Ganancias al 15% y otros incentivos para «hacer frente a la apertura económica», según fuentes cercanas a la entidad.
Un reclamo con antecedentes y advertencias
La agenda entre la UIA y el Gobierno no es nueva. Rappallini ya se había reunido con Caputo a mediados de febrero y, más recientemente, en abril, con el coordinador de Producción, Pablo Lavigne. Sin embargo, el lanzamiento del «Super RIGI» envalentonó a los industriales, quienes ahora exigen «equidad» y advierten sobre las consecuencias de la política económica actual.
En su documento, Rappallini, si bien elogió las nuevas medidas, fue tajante: la industria está financiando el nuevo esquema fiscal y compite con una estructura «fuera de escala».
«Hay sectores industriales que están sufriendo fuertemente…una fábrica que cierra no vuelve automáticamente cuando la macroeconomía mejora», sostuvo Rappallini, quien también afirmó que «ningún país destruye sus sectores transables».
El dirigente ha elevado su perfil en las últimas semanas, participando en la mesa federal mineral de San Juan junto a Karina Milei y varios gobernadores, y reuniéndose con los mandatarios de San Juan, Marcelo Orrego, y Córdoba, Martín Llaryora.
Números en rojo y perspectivas de fragilidad
La cúpula de la UIA analizó este martes los preocupantes números del sector. La industria arrastra un «efecto serrucho» desde hace un año. Aunque marzo mostró una recuperación del 3,2% mensual y un 5% interanual, con diez de dieciséis sectores en alza, la acumulación anual registra una caída del 2,3%, según datos del INDEC. Mientras el agro y la energía muestran expansión, rubros clave como la construcción, siderurgia, petroquímica, caucho, plástico y consumo masivo retroceden.
El uso de la capacidad instalada subió en marzo al 59,8%, superando el 54,6% de febrero. No obstante, las proyecciones futuras son desalentadoras. El economista Diego Coatz, del think tank I+D, anticipa una «nueva merma de la actividad» en abril, con caídas del 17,5% interanual en autos, 13,2% en cemento y 4,6% en venta de materiales para la construcción.
«De mantenerse esta dinámica, nuestras proyecciones indican que la industria podría cerrar 2026 con una caída en torno al 1,5% interanual», advirtió Coatz.
La consultora I+D subraya que el «cuadro general sigue siendo preocupante: consumo débil, aumento de costos energéticos, presión importadora y pérdida sostenida de empleo formal», lo que añade urgencia al pedido de la UIA.

