Adolescente de 16 años baleó la casa de un compañero en Lanús tras pelea escolar
Un grave incidente sacude a la comunidad educativa de Lanús, provincia de Buenos Aires. Un adolescente de 16 años disparó en dos ocasiones contra el frente de la vivienda de un compañero de escuela en Villa Caraza. El suceso, captado por cámaras de seguridad, se produjo el pasado fin de semana y tiene como telón de fondo una pelea previa entre ambos jóvenes en la Escuela N°77 a la que asisten.
Las imágenes, difundidas por el medio TN, muestran al atacante presentándose en la calle Hernandarias y realizando un primer disparo al aire. Aproximadamente una hora después, el mismo joven regresó al lugar y efectuó un segundo disparo directamente contra el inmueble. Afortunadamente, en ninguno de los dos episodios se registraron heridos.
Investigación y allanamiento: el arma sigue sin aparecer
La denuncia fue radicada por la madre del chico residente en la vivienda baleada, quien alertó a las autoridades tras revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en el frente de su casa. La Policía logró identificar rápidamente al agresor, confirmando que se trataba de un menor de 16 años.
Ante la gravedad de los hechos, el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil ordenó un allanamiento de urgencia en la casa del acusado, ubicada en Villa Diamante, también en el partido de Lanús. Durante el procedimiento, que se llevó a cabo el mismo fin de semana, el adolescente fue notificado de la apertura de una causa por “abuso de armas”. Las fuerzas de seguridad incautaron la ropa que el joven habría utilizado el día del ataque, pero no lograron encontrar el arma de fuego empleada y el chico no quedó detenido.
La investigación está a cargo de la fiscal Natalia Milione, de la UFI N° 2 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, y cuenta con la intervención del Juzgado de Garantías del Joven. Medios locales han reportado que, antes del ataque, el adolescente habría publicado una amenaza en sus redes sociales, con la frase:
“Pónganse pillos porque hay balas para todos”.
Este detalle añade una capa de premeditación y violencia al incidente, elevando la preocupación sobre el acceso a armas y la resolución de conflictos entre jóvenes.

