Misterio en Once: un tiroteo con un auto ensangrentado y ningún herido
Un confuso y violento incidente sacude al barrio de Once. Durante la madrugada, una denuncia por presuntos disparos alertó a la Policía de la Ciudad, que horas más tarde encontró un escenario digno de un film policial: seis vainas servidas en el asfalto, un automóvil con manchas de sangre y orificios de bala en la persiana de un local, pero sin rastro de heridos.
El hecho se desencadenó cerca de las 4.30 de la mañana, cuando una llamada al 911 reportó fuertes estruendos, semejantes a detonaciones de arma de fuego, en la esquina de Rivadavia y Virrey Liniers. Aunque la policía acudió al lugar y no encontró nada, el misterio se profundizó a pocos metros de allí.
Sobre la misma avenida Rivadavia, a la altura del 3.300, casi en la intersección con la calle Agüero, apareció un Chevrolet Vectra plateado estacionado. El vehículo presentaba evidentes manchas de sangre en las dos puertas del lado derecho. Junto al rodado, sobre la calzada, se encontraron las seis vainas servidas de arma de fuego.
La investigación en marcha
Personal de la Comisaría Vecina 3 A de la Policía de la Ciudad se hizo presente en el lugar. Además de incautar las vainas, los efectivos constataron la presencia de orificios generados por disparos en la persiana de un local comercial cerrado, ubicado justo donde estaba estacionado el Chevrolet Vectra.
En los primeros pasos de la investigación, se verificó que el auto se encontraba cerrado. La Unidad de Flagrancia Este, a cargo del Dr. Palópoli, dispuso una consigna policial frente al vehículo a la espera de la llegada de su propietario. Durante la mañana, la Policía Científica trabajaba intensamente en el lugar, recolectando rastros y tomando huellas dactilares del automóvil para intentar identificar a las personas involucradas.
Un dato que agrega más interrogantes al caso es la ausencia de heridos. Las autoridades informaron que, tras un rastrillaje en los hospitales de la zona, no se registraron ingresos de personas con lesiones de arma de fuego relacionadas con el incidente. Esto sugiere que, de haber habido heridos, no buscaron asistencia médica en los centros de salud cercanos.
Cámaras y posibles implicados
Para intentar esclarecer lo sucedido, los investigadores están revisando las cámaras de seguridad de la zona. Se confirmó la existencia de una cámara del Gobierno de la Ciudad justo enfrente del lugar del hecho, además de otra perteneciente al local donde se encontraron los orificios de bala. Estas grabaciones serán cruciales para reconstruir la secuencia de los acontecimientos e identificar a los autores de los disparos.
Según estimaciones preliminares de los investigadores, se trataría de un tiroteo entre al menos dos personas. Se cree que podría haber otro vehículo involucrado, una Ford Eco Sport, cuya patente ya habría sido identificada y cuya dueña residiría en el barrio de Flores. La hipótesis es que el Chevrolet Vectra, con las manchas de sangre, no estaría directamente relacionado con el enfrentamiento.
Vecinos que se acercaron al lugar manifestaron su sorpresa por el incidente. Algunos de ellos señalaron que el local donde se observaron los impactos de bala, que anteriormente funcionó como marroquinería y luego como local de comidas, está cerrado desde hace un tiempo, aunque varias motos suelen detenerse allí durante el día, un detalle que podría ser relevante para la investigación.

