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Escándalo en Madrid: el Gobierno desplazó al funcionario que se enfrentó al embajador argentino

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El Gobierno nacional dispuso la remoción de Alejandro Nimo de su cargo en la Embajada de la República Argentina ante el Reino de España. La medida se tomó tras un insólito y público enfrentamiento en redes sociales entre el ahora exfuncionario y el embajador en Madrid, Wenceslao Bunge Saravia, que expuso fuertes internas dentro de la representación diplomática.

El cese de Nimo, quien se desempeñaba como Agregado Especializado en el Área de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional, se oficializó mediante el Decreto 588/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno. La normativa argumenta que la decisión busca «lograr una mejor eficiencia del funcionamiento» de la sede diplomática en el exterior.

Una disputa ventilada en redes sociales

El conflicto escaló cuando Nimo denunció públicamente que, por orden de Bunge Saravia, le habían quitado su despacho. A través de sus redes, el exagregado comercial se mostró como víctima de una persecución y argumentó:

No comprendo la decisión del embajador, ya que no se me dio ninguna explicación razonable al respecto. Es evidente que no soy la víctima aquí, ya que en mi despacho tenía en un lugar central un cuadro con la imagen de nuestro presidente

. Además, acusó al embajador de tener una «falta de compromiso» con las políticas de reducción del Estado y responsabilidad fiscal que impulsa la gestión libertaria.

Nimo cuenta con un sinuoso recorrido político que incluye militancia en el menemismo, el PRO, el kirchnerismo y, recientemente, el mileísmo. Había sido designado originalmente durante la gestión de Alberto Fernández por sugerencia de la exsenadora catamarqueña Clara Vega ante Sergio Massa y Santiago Cafiero. En 2024, fue reconfirmado en su puesto por la actual administración bajo el Decreto 722/2024, donde se destacaba su «idoneidad profesional».

Polémicas y conflicto de intereses en España

Durante su estadía en Madrid, Nimo tejió una estrecha relación con el influyente economista de la escuela austríaca Jesús Huerta de Soto, mentor ideológico de Milei. Valiéndose de esta llegada, Nimo habría ejercido influencia para desplazar a otros diplomáticos de la sede. La polémica mayor estalló cuando impulsó el nombramiento de la española Eva Carrasco Bañuelos como directora del Colegio Mayor Argentino “Nuestra Señora de Luján” con un sueldo superior a los 6.000 euros. Carrasco Bañuelos es la esposa de Philip Bagus, profesor de Nimo en un máster dirigido por el propio Huerta de Soto, lo que desató denuncias por conflicto de intereses en la prensa española.

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