Sur Finanzas: Piden ampliar la imputación a empresario ligado a Tapia por fraude
La fiscal federal Cecilia Incardona solicitó al juez Luis Armella que amplíe la imputación contra Maximiliano Ariel Vallejo, el empresario vinculado a Claudio “Chiqui” Tapia, titular de la AFA. La nueva acusación sumaría el delito de administración fraudulenta en calidad de partícipe necesario, a los cargos de lavado de activos y asociación ilícita que ya pesan sobre el dueño del holding Sur Finanzas.
El magistrado del Juzgado Federal Criminal y Correccional N° 2 de Lomas de Zamora debe resolver la petición antes del 26 de mayo, fecha en que Vallejo y su madre, Graciela Beatriz Vallejo, están citados a indagatoria. La causa, que se inició por una denuncia de estafa de la empresa Auriga League S.A. contra el Club Atlético Banfield por un préstamo impago de dos millones de euros, desentrañó un esquema de mayor alcance que operó entre septiembre de 2020 y diciembre de 2025.
El entramado de Sur Finanzas y las millonarias operaciones
La investigación se centra en Sur Finanzas, un holding que, según la acusación, habría montado una estructura ilegal para captar fondos de clubes de fútbol con problemas de liquidez. El modus operandi incluía el otorgamiento de préstamos bajo condiciones usurarias, el descuento de cheques con tasas abusivas y la imposición de sistemas de pago propios. Además, se detectaron contratos de sponsorización simulados, sin contraprestación real, que servían para justificar transferencias de dinero y darles apariencia lícita.
El monto involucrado en las operaciones de lavado de activos supera los 108 millones de dólares. A esto se añade una evasión del Impuesto a los Débitos y Créditos denunciada por ARCA, estimada en 3.327 millones de pesos, y un volumen total de operaciones sospechosas de 818.000 millones de pesos, investigados en una causa paralela a cargo del juez Federico Villena, que está en proceso de unificación con la de Armella por orden de la Cámara Federal de Casación Penal de La Plata.
Los allanamientos ordenados por Armella resultaron en el secuestro de dispositivos electrónicos, documentación contable, dinero en efectivo y contratos de al menos 16 clubes, entre ellos San Lorenzo, Independiente, Racing, Argentinos Juniors y Barracas Central. Los chats de los teléfonos incautados revelaron órdenes para eliminar información y coordinar movimientos tras los operativos. El circuito de lavado se completaba a través de una red de sociedades, como Sur Finanzas Group S.A., Roma Inversiones S.A. y Centro de Inversiones Concordia S.R.L., que mezclaban fondos de origen espurio con ingresos genuinos para dificultar su trazabilidad.
El vínculo con la AFA y Claudio Tapia
La figura de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, emerge en la causa como el nexo que facilitó el ingreso de Vallejo al circuito del fútbol argentino, permitiéndole posicionarse como proveedor de fondos para clubes necesitados de liquidez. La investigación estableció que la propia AFA recomendó a entidades deportivas recurrir a Sur Finanzas y que la Liga Profesional de Fútbol llegó a depositar fondos de derechos televisivos en cuentas de la financiera. Sur Finanzas figura en el expediente como fuente de préstamos para al menos 17 clubes.
La relación entre Tapia y Vallejo es descrita por los investigadores como personal, habiendo el empresario construido su influencia de la mano del titular de la AFA entre 2020 y 2025. Aunque Tapia no está imputado en la causa de Armella, la acumulación de pruebas y la posibilidad de que empleados procesados se acojan a la figura del imputado colaborador mantienen su figura en el horizonte de la investigación. Paralelamente, la jueza federal María Servini también investiga a Sur Finanzas por un circuito de compraventa de divisas de más de 1.400 millones de dólares durante los gobiernos de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, en una operatoria conocida como “rulo cambiario”.
Ampliación de cargos y estrategia dilatoria
La fiscal Incardona argumenta que el aporte de Vallejo a la maniobra de vaciamiento del Club Atlético Banfield no fue periférico. Según su dictamen, el empresario proveyó la estructura corporativa, las empresas pantalla (Sur Finanzas Group S.A. y Roma Inversiones S.A.) y el flujo de capital no registrado que permitió consumar el fraude ejecutado por los directivos del club. Por este aporte, la fiscal considera que Vallejo debe responder como partícipe necesario de la defraudación por administración fraudulenta (artículos 45 y 173 inciso 7° del Código Penal).
Si el juez Armella acepta esta nueva calificación penal, Vallejo enfrentará una imputación que combina tres figuras penales distintas en concurso real. Este escenario se refuerza tras el rechazo del recurso de reposición presentado por la defensa de Vallejo, a cargo de Pablo Parera, para suspender la audiencia indagatoria. Armella calificó el recurso como “manifiestamente obstructivo del sistema procesal” e impuso costas a la parte vencida, al considerar que la defensa “no tuvo una razón plausible para litigar”.
Esta condena en costas no es un detalle menor, ya que implica que el juzgado evaluó que los planteos de la defensa carecieron de sustento jurídico mínimo y solo buscaron demorar la investigación. La fiscal Incardona había señalado la contradicción de alegar un agravio irreparable ante una convocatoria diseñada para garantizar el derecho de defensa del imputado. El juez fijó una nueva fecha de indagatoria para el 26 de mayo, bajo apercibimiento de detención inmediata si no se presenta. La unificación de las causas y la posible ampliación de la imputación colocan a Vallejo ante una acusación que, de prosperar, lo vincularía penalmente no solo como presunto lavador de activos, sino como parte activa del vaciamiento de instituciones deportivas.

