Independiente Rivadavia: de la ruina a la sensación del fútbol sudamericano
MENDOZA.– El Club Sportivo Independiente Rivadavia (CSIR), conocido como la ‘Lepra’ mendocina, se ha transformado en una verdadera revelación del fútbol argentino y continental. La institución, una de las más antiguas de la provincia y ubicada en el emblemático Parque General San Martín, asombra por su desempeño, un fenómeno cimentado en un pasado de altibajos y proyectado hacia un futuro prometedor.
El ascenso a la máxima categoría en 2024 marcó un hito, impulsando un crecimiento institucional sin precedentes. Según datos a los que accedió LA NACION, en solo tres años la masa societaria de Independiente Rivadavia pasó de apenas 156 a más de 15.000 socios, reflejando el renovado entusiasmo y la consolidación del proyecto.
“Esto es pura pasión y nos tenemos mucha confianza. Somos cada vez más y no vamos a parar de sorprender”, expresa Carlos, un fanático “duende” que vivió los grandes altibajos del club desde su fundación el 24 de enero de 1913. Florencia, otra seguidora, refuerza: “Mendoza va a seguir dando que hablar con la Lepra. Estamos enfermos de amor por el club y queremos contagiar nuestra locura a todos”.
La refundación del club y el rol de Daniel Vila
El vertiginoso crecimiento de los últimos años tiene su origen en enero de 2023, cuando la actual comisión directiva asumió el mando en un escenario crítico. “Nos encontramos con un panorama complicado, jugando en la segunda categoría desde hacía muchos años, con apenas dos futbolistas en el plantel, 156 socios y la infraestructura, tanto edilicia como deportiva, en ruinas”, detalló a LA NACION el presidente Daniel Vila, quien decidió regresar a la conducción de la institución.
Vila destaca el trabajo conjunto con los empresarios locales Alberto Rez Masud, Adrián Yacopini y Luis Pierrini, además del apoyo de sus hijos Agustín y Barbarita, sus sobrinos Mauricio y Diego, y amigos cercanos, conformando un “grupo reducido, en su mayoría jóvenes y con muchas ganas. Casi una familia”.
El esfuerzo de la dirigencia rindió frutos rápidamente. En 2023, Independiente Rivadavia se coronó campeón de la Primera Nacional y ascendió a la Liga Profesional. En paralelo, se inició la recuperación de la ciudad deportiva, fundamental para el desarrollo de las divisiones inferiores. En esta área, la labor de Gastón Córdoba y su hijo Gian fue clave para el armado futbolístico y el scouting.
Alfredo Berti y el salto deportivo
Los primeros tropiezos en el campeonato de 2023 se transformaron en una racha de triunfos con la llegada de Alfredo Berti para su segunda gestión en el club (ya había dirigido en 2017). Bajo su dirección, la ‘Lepra’ conquistó el certamen y logró el ascenso. “El éxito deportivo nos permitió vender jugadores, cosa que nunca había ocurrido en la institución”, subraya Vila. Figuras como Alex Arce (máximo goleador, transferido a Liga Deportiva Universitaria de Ecuador), Francisco Petrasso (adquirido por Río Ave de Portugal), Tomás Palacios (promesa que partió al Inter de Milán) y Matías Reali (comprado por San Lorenzo de Almagro) generaron “muchos millones de dólares” en ingresos, confirmando que “el plan estaba en marcha”.
La profesionalización de la entidad se hizo imprescindible, y la llegada de Sebastián Peratta aportó el orden necesario. Aunque Berti se despidió tras el ascenso, regresó a mediados de 2024 para evitar el descenso, consolidando al equipo en la máxima categoría.
Un “punto de quiebre en la historia reciente” fue la llegada de Sebastián Villa en junio de 2024, según Vila. “Este jugador aportó su talento y su jerarquía y le dio un salto de calidad a todo el equipo. Rápidamente se transformó en el referente del plantel y en la ilusión del hincha leproso, que olfateó que estábamos como para cosas mayores”.
El 2025 encontró a un plantel renovado y altamente competitivo, con el regreso del goleador histórico Alex Arce, la incorporación de José Florentín, la solidez defensiva de Sheyko Studer, el dominio de Tomás Bottari en el mediocampo y la dupla ofensiva de Matías Fernández y Fabrizio Sartori. Este equipo, sin grandes inversiones, “transita sin dificultad por todas las aguas”, afirman desde la entidad.
La consagración en la Copa Argentina, en una “dura e inolvidable final contra Argentinos Juniors”, catapultó a Independiente Rivadavia a la Copa Libertadores 2026. “Al principio parecía una casualidad, pero el proceso se consolidó hasta llegar a ser hoy Independiente Rivadavia el primer equipo clasificado para la segunda fase de la Libertadores. Simplemente, histórico”, expresa Vila, rememorando también el reciente 5 a 1 sobre Gimnasia de Mendoza en el clásico local.
Crecimiento institucional y proyección
El éxito de la ‘Lepra’ no se limita al campo de juego. El club es “la conversación de todas las mesas de los cafés mendocinos y en muchas pantallas de la televisión argentina”, con un estilo de juego “vertiginoso y eficaz” y una “solidez defensiva” que atraen. La publicación del reconocido sitio Transfermkt, que tituló “¿El mejor equipo del continente? Independiente Rivadavia: la gran sensación del fútbol sudamericano”, es un claro incentivo para la dirigencia.
La institución también ha puesto énfasis en la seguridad de los socios, implementando lectores biométricos faciales para evitar la reventa y el ingreso de personas con derecho de admisión o buscadas por la Justicia. Treinta y dos cámaras con un centro de monitoreo permiten individualizar y erradicar a violentos, lo que ha favorecido la concurrencia de familias al estadio.
Una publicación compartida de Independiente Rivadavia (@csir.oficial)
Los números actuales respaldan el momento del club: terminó con más puntos en la tabla general, se clasificó en el primer puesto para los playoffs del torneo Apertura (donde debutará este sábado contra Unión, como local, a las 21.30), es el conjunto más goleador y con mayor diferencia de tantos del certamen, y Alex Arce es el máximo anotador de la Copa Libertadores con 5 tantos.
El cuerpo técnico liderado por Berti ha logrado convencer a los futbolistas de jugar “como si fueran hinchas, por el sentimiento, por la camiseta”, generando un “fenómeno de pertenencia” determinante. “Para ellos son todas finales. Desde que arranca el campeonato, hasta que termina. Se juegue en la cancha en que se juegue y contra el rival que sea. Es un valor agregado muy importante”, recalcan desde el club. Vila añade: “El talento hace que cada uno sea especial. Pero lo que marca la diferencia es la voluntad que tiene que poner el equipo para que sea casi imposible detenerlo en su ambición”.
El impacto trasciende las fronteras del club. “Hoy en Mendoza los pibes de otros equipos y escuelitas están fascinados con la Lepra; todos quieren una oportunidad en el club. Sueñan con eso, así como pasaba con el Tomba [Godoy Cruz]. Viven consultando si hay pruebas”, comenta un dirigente de la Liga Mendocina de Fútbol. Este interés se refleja en el constante crecimiento de la masa societaria, pese a las dificultades económicas.
La inversión en juveniles ya rinde frutos, como el arquero titular Nicolás Bolcato, de 21 años, proveniente de las inferiores. “Seguramente van a aparecer nuevos valores provenientes de nuestra cantera, porque es uno de los grandes objetivos que tenemos planteados como institución. Soñamos con un plantel en el que haya muchos jugadores formados en nuestras divisiones inferiores”, concluye Daniel Vila, convencido de que la historia de Independiente Rivadavia seguirá escribiéndose en azul, con más páginas de éxito.

