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Imputan a Demian Reidel por gastos millonarios con tarjetas corporativas de Nucleoeléctrica

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La Fiscalía Federal imputó a Demian Reidel, exjefe de asesores del presidente Javier Milei y expresidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), en una causa que tramita en el juzgado de Daniel Rafecas. La investigación se centra en el presunto uso indebido de fondos públicos a través de tarjetas corporativas de la empresa estatal, que gestiona las centrales nucleares del país, para gastos personales de lujo.

Según la acusación, Reidel habría utilizado o autorizado el uso de un centenar de tarjetas corporativas de NASA para fines que, según el fiscal, nada tienen que ver con la gestión energética y se enmarcan en un “estilo de vida” ajeno a la función pública. Este accionar se contrapone con el discurso oficialista de austeridad y combate a la “casta”.

Detalles de la investigación y la defensa de Reidel

La investigación judicial se focaliza en consumos que ascienden a U$S 313.000. El dictamen del fiscal Ramiro González señala que estos gastos se habrían destinado a lujos personales, discotecas y hoteles cinco estrellas, entre otros. La imputación también alcanza a integrantes del Directorio, la Sindicatura y a los responsables del control interno de gastos corporativos, por presuntamente omitir ejercer los deberes de control y vigilancia.

Frente a la imputación, Demian Reidel se defendió en redes sociales, calificando las acusaciones como de “mala fe absoluta” y asegurando que los informes “mezclan” datos de distintas tarjetas. Sin embargo, los documentos oficiales que surgen del propio informe de gestión de la Jefatura de Gabinete son considerados “lapidarios” por la Fiscalía.

Este escándalo sale a la luz mientras el Gobierno nacional paraliza obras estratégicas como el CAREM 25 en las centrales nucleares, lo que genera miles de desempleados y pone en jaque proyectos de desarrollo energético clave para el país. Al mismo tiempo, se ajustan los salarios de los trabajadores del sector, generando un fuerte contraste con los gastos bajo investigación.

Reacciones y el futuro de Nucleoeléctrica

El nuevo presidente de Nucleoeléctrica, Juan Martín Campos, un bioquímico con trayectoria en la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), se desmarcó rápidamente del escándalo. A través de un post en X, Campos comunicó que dio la orden de dar de baja todas las tarjetas corporativas apenas estallaron los trascendidos periodísticos.

En relación con el informe presentado sobre gastos realizados con tarjetas corporativas de Nucleoeléctrica Argentina S.A. el último año, dichos consumos se realizaron en el marco de un esquema formal que cuenta con rendición obligatoria, por lo que todo gasto efectuado que no se…

— Juan Martín Campos (@BioqJuanMCampos) May 1, 2026

La situación de Reidel y los gastos bajo la lupa ponen de manifiesto una discusión más amplia sobre el manejo de las empresas públicas y los planes de privatización. Fuentes gremiales expresan preocupación por un posible “vaciamiento” de la empresa y la privatización parcial de NASA, un modelo que, según algunos directivos como Diego Garde y Juan Cantarelli, podría replicar los “sueldos de YPF” para los trabajadores, aunque la realidad de la petrolera semiestatal muestra una gran brecha salarial entre directivos y empleados.

Este caso no es un hecho aislado y, para muchos, “desnuda la verdadera cara de un gobierno que, bajo la bandera de la ‘eficiencia’, solo busca transferir recursos de las mayorías populares hacia los bolsillos de sus propios funcionarios y los grandes grupos económicos”. La imputación de Reidel se inscribe en un contexto de fuerte debate sobre el destino de las empresas estatales y el rol de los funcionarios en su gestión.

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