Rescate en Escobar: la historia de Abrojo, el burro miniatura con la pata rota que esperaba un «cruel final»
Lo vieron a lo lejos, separado del resto de los animales. En un corral de la zona de Escobar, mientras concluían el traslado de un caballo, el equipo del santuario La Pochi Vegana se topó con un panorama desolador: un burro miniatura, solo y con una pata visiblemente lastimada, enfrentaba un destino incierto.
“Era un burrito miniatura que estaba solito, aislado del resto de los burros, en un campo donde vivían también caballos”, relata Julieta Demarco, responsable del santuario. Los traslados de animales son una de las formas en que la organización, que alberga a 70 animales rescatados, genera ingresos. Y fue en uno de esos viajes que se encontraron con el pequeño Abrojo.
Un diagnóstico ignorado y un futuro incierto
Al detenerse y conversar con el dueño del campo, el equipo de La Pochi Vegana conoció la precaria situación del burro. El hombre les explicó que había notado la pata mal y un cuidador mencionó que una yegua le había dado una patada, pero sin precisión sobre cuándo había ocurrido. La gravedad de la lesión era minimizada: el veterinario del campo solo había recomendado “masajitos” y asegurado que “ya se le pasaría”.
Sin embargo, Julieta y su equipo, con vasta experiencia en este tipo de lesiones, percibieron la urgencia de la situación. Con una lesión de tal magnitud, Abrojo estaba condenado. “No tenía utilidad para su dueño ya que no servía para la venta ni como padrino para la monta. Y todos sabemos lo que eso significa. Abrojo tenía los días contados”, expresa con tristeza Julieta, consciente del destino que enfrentan los animales considerados “de descarte”.
El rescate y el desafío de la recuperación
Tras una larga conversación, el santuario logró convencer al dueño de intercambiar el costo del viaje por llevarse al burrito. Así, Abrojo llegó a La Pochi Vegana, donde finalmente recibió la atención que necesitaba. Una placa confirmó un traumatismo importante en la pata. El primer intento de inmovilización con un yeso no resultó: Abrojo no se adaptó, su pata se hinchó, el dolor le quitó el apetito y se aisló.
Ante este escenario, el veterinario sugirió una cirugía como la única opción viable, aunque costosa y compleja. Mientras recuperaba peso y fuerzas, Abrojo encontró consuelo y compañía en un grupo de ovejas. “Se siente en manada y tranquilo: donde van las ovejas, también va él. Pasa sus días comiendo, tomando sol, caminando y, sobre todo, recibiendo muchos mimos y atención”, describe Julieta.
Cirugía exitosa y colecta solidaria
La cirugía de la pata de Abrojo, con un valor de $1.400.000, se realizó en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) de Cañuelas, a cargo del doctor Mariano Cancela, especialista en este tipo de intervenciones. Para cubrir este gasto, el santuario lanzó una colecta.
“Toda ayuda cuenta, ya sea comentando, compartiendo o dando like al reel sobre Abrojo, y, por supuesto, colaborando con dinero”, señala Julieta. Además de la cirugía, el santuario necesita asegurar el alimento diario para sus 70 animales, que incluye un rollo de alfalfa semanal de $120.000, mezcla de semillas para aves, iniciador para pollitos y comida para chanchos.
Luego de dos horas de intervención, Abrojo salió del quirófano y ya se encuentra de regreso en el santuario. “Se recuperó muy bien de la anestesia y los veterinarios dijeron que la intervención fue un éxito. Ahora tiene que descansar y comenzar con su rehabilitación”, informaron desde La Pochi Vegana. La esperanza es que, con la ayuda de todos, Abrojo tenga la oportunidad de una vida feliz y plena.

