Sociedad

Tragedia en Santa Fe: un nene de 8 años murió atragantado con una bolita de vidrio

Compartir:

Un niño de ocho años falleció el lunes por la noche en la localidad de Grütly, provincia de Santa Fe, luego de atragantarse con una bolita de vidrio mientras jugaba. El trágico suceso conmocionó a la comunidad rural de la que era oriundo el menor.

El hecho ocurrió en la casa del niño, quien fue asistido inicialmente por una médica en la guardia de una sala de Grütly. Dada la gravedad de su estado, se decidió trasladarlo de urgencia al Hospital de Esperanza. El operativo de traslado se realizó bajo código rojo, con un significativo despliegue de seguridad y coordinación para agilizar el recorrido de la ambulancia.

Un operativo de emergencia en “código rojo”

La central operativa del Seliar 107 Esperanza coordinó los trabajos, que contaron con la colaboración de agentes de tránsito de la Municipalidad de Esperanza y efectivos de la Policía de Santa Fe. El objetivo fue crear una “burbuja de seguridad” que permitiera un ingreso extremadamente rápido al hospital.

“En escasos minutos se realizó una burbuja de seguridad con policía municipal y policía provincial que permitió que el ingreso sea extremadamente rápido”, explicó Diego Pelúa, coordinador del departamento Las Colonias, a medios santafesinos.

A pesar de la celeridad del traslado y los esfuerzos del personal médico, la situación era crítica. Según confirmaron los profesionales del hospital, la bolita de vidrio se había atascado en la glotis, una estrecha abertura ubicada en la laringe, bloqueando completamente las vías respiratorias del niño.

Esfuerzos médicos infructuosos y alerta por prevención

El equipo médico, que incluyó cirujanos y personal extra convocado para la emergencia, trabajó intensamente durante casi una hora para intentar liberar la obstrucción y reanimar al menor. Sin embargo, no lograron resolver la situación.

“Se trabajó durante casi una hora con personal médico, cirujanos y personal extra convocado para la emergencia, pero lamentablemente no pudo resolverse la situación”, detalló Pelúa, quien lamentó que la obstrucción fuera “muy compleja” y no pudiera resolverse con una “extracción simple del elemento”, lo que finalmente generó el deceso.

Desde el hospital, señalaron que “se hizo todo lo posible” para salvar la vida del niño. La noticia generó una profunda conmoción en Grütly, donde vecinos y allegados manifestaron su apoyo a la familia en este difícil momento.

Tras la tragedia, el coordinador Diego Pelúa hizo un llamado a reforzar las medidas de prevención en los hogares, especialmente con objetos pequeños que pueden representar un serio riesgo de atragantamiento para los niños. “Es muy recomendable apelar a la prevención. Estamos hablando de cosas que preventivamente pueden ayudar a que estas situaciones puedan resolverse”, enfatizó.

Compartir: