Sociedad

Tragedia en El Bolsón: un árbol aplastó a un estudiante de guía de montaña y necesita ayuda para su rehabilitación

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Nicolás Jiménez, un runner y estudiante de guía de montaña oriundo de Lanús, se recupera de un grave accidente ocurrido el pasado 17 de marzo en el refugio Hielo Azul, en El Bolsón, Río Negro. Mientras realizaba una práctica junto a sus compañeros, un árbol de entre 20 y 30 metros de altura, una lenga enferma o muerta, cayó sobre su torso, provocándole severas lesiones que lo mantienen en un largo proceso de recuperación y lo obligan a buscar ayuda para financiar su rehabilitación.

El incidente, que tuvo lugar a las 11 de la mañana, interrumpió la formación de Jiménez, quien se había volcado al montañismo tras años de dedicación al running y las carreras de obstáculos. Su pasión por los paisajes y la superación de límites lo llevó a iniciar la carrera de guía de montaña, culminando casi dos años y medio de cursada teórica antes del trágico suceso.

El accidente y las graves consecuencias

La jornada del 17 de marzo estaba prevista para una actividad técnica en el glaciar Río Azul, pero las intensas nevadas del día anterior obligaron al grupo a cambiar el recorrido. Optaron por realizar un ejercicio de avance encordado cerca del refugio Hielo Azul, practicando coordinación y desplazamiento en montaña. Fue en ese contexto que la lenga se desplomó sobre Nicolás, causándole fracturas en la pelvis, escápula y una vértebra, lo que resultó en la pérdida de sensibilidad desde el ombligo hacia abajo.

Sus compañeros, capacitados para emergencias, actuaron rápidamente para inmovilizarlo y pedir asistencia. Un helicóptero, que según el propio Jiménez “estaba ahí de milagro”, lo trasladó al aeródromo, donde una ambulancia lo esperaba para llevarlo al Hospital Privado Regional de Bariloche. “Hoy estoy vivo de milagro”, asegura Nicolás, convencido de que su condición física como atleta fue clave para sobrevivir.

Un largo camino de rehabilitación y la búsqueda de fondos

Nicolás Jiménez permaneció internado en Bariloche hasta fines de abril, cuando fue trasladado en una ambulancia especializada a Buenos Aires. El viaje duró 23 horas debido al riesgo de colapso pulmonar, tras haber sufrido hemoneumotórax en ambos pulmones. Actualmente, se encuentra en el Sanatorio Otamendi, a la espera de reunir los fondos necesarios para iniciar su rehabilitación en uno de los institutos neurológicos más reconocidos del país.

La familia y amigos de Nicolás han logrado recaudar cerca de la mitad de los 115 millones de pesos que se necesitan para la primera etapa del tratamiento. Continúan organizando rifas y campañas solidarias para alcanzar la cifra total. A pesar de la magnitud del desafío, Nicolás se muestra optimista:

“Para mí, si hay un 1% de recuperar mi vida, para mí es un 100% y yo lo voy a dar todo para recuperarme”

, afirma. Su conexión con la montaña se mantiene intacta; durante una terapia, imaginó El Bolsón como su lugar de paz.

Nicolás tiene claro que no abandonará el deporte. “Si de acá a noviembre tengo que estar en una silla de ruedas, de alguna manera me voy a adaptar para seguir haciendo deporte”, asegura. Quienes deseen colaborar con Nicolás Jiménez pueden hacerlo a través del alias “todosxnicojg” en Banco Credicoop, a nombre de Guillermo Enrique Schuster y Camila Jimenez Ghione. También pueden seguir las actualizaciones de su progreso en su cuenta de Instagram @nicojimenezgh.

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