Vaca Muerta: un consorcio invertirá US$15.000 millones y creará 400 empleos directos para operar buques de GNL
La expansión de la industria energética en Argentina, impulsada por el potencial de Vaca Muerta, está generando nuevas oportunidades laborales y la necesidad de formar profesionales en áreas hasta ahora inexistentes en el país. Este fue uno de los temas centrales abordados en el decimoprimer capítulo del Summit de Recursos Humanos organizado por LA NACION, donde se destacó cómo la tecnología y la inversión transforman el mercado de trabajo.
En este contexto, se presentó un ambicioso proyecto que implica una inversión de US$15.000 millones y la creación de un consorcio denominado SESA. Este grupo está conformado por las principales empresas de energía del país: Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour y Golar. Su objetivo es aprovechar la riqueza gasífera de Vaca Muerta para la exportación de gas natural licuado (GNL) a través de una iniciativa inédita en la región.
Buques de licuefacción y exportaciones millonarias
El proyecto de SESA contempla la adquisición de dos buques de licuefacción, conocidos como Floating Liquefied Natural Gas (FLNG). Estas embarcaciones funcionan como plantas flotantes que producen gas licuado y se ubicarán a pocos kilómetros de la costa. Guillermo Marzaroli, gerente de Recursos Humanos y Relaciones Laborales de Southern Energy, explicó la magnitud de la iniciativa.
Se habla de que esto representará US$20.000 millones de dólares en exportaciones, en todo el contrato, cuando ya estén listos los dos buques operativos. Esto es inédito, incluso a nivel global; la Argentina tendrá dos buques de licuefacción, mientras que en el mundo existen solo ocho.
La llegada de estos buques, prevista para 2027 en el caso del primero, demandará una infraestructura significativa que incluye la preparación de la instalación, plantas compresoras de gas, la construcción de un gasoducto de 14 kilómetros, un tendido de ductos offshore y un sistema de amarre. Para esa fecha, todo deberá estar listo, desde la infraestructura hasta el talento contratado.
Formación de talento local para una nueva profesión
Uno de los mayores desafíos que enfrenta Marzaroli es conseguir el talento necesario para operar esta industria que nunca existió en Argentina. Se estima que, una vez operativos, los buques crearán 400 empleos directos, además de numerosos puestos indirectos, generando un importante derrame y desarrollo, especialmente en la provincia de Río Negro.
El foco está puesto en desarrollar capacidades locales, priorizando a los rionegrinos. Marzaroli destacó que el gran reto es la velocidad en el aprendizaje y la adaptabilidad cultural que requiere el trabajo offshore. Este tipo de empleo implica turnos de 12 horas en un buque a 5 kilómetros de la costa, con tiempos de descanso y esparcimiento a bordo, una modalidad aún poco desarrollada en el país.
Para ello, se buscarán perfiles con experiencia en industrias como oil & gas, minería o petroquímica, donde se pueda realizar un reskilling. Aunque los buques llegarán inicialmente con un 40% de personal extranjero capacitado, el objetivo final es que la operación sea 100% realizada por personal argentino. Se implementará la técnica de job shadowing, un entrenamiento en el puesto de trabajo con mentores técnicos de otros países.
Además, el consorcio está colaborando con las comunidades locales. Han cerrado un acuerdo impulsado por el gobierno provincial con una escuela técnica en San Antonio Este y el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas. A través del programa de formación energética, buscan acercar a jóvenes de escuelas técnicas a este mundo, preparándolos para esta profesión emergente y altamente demandada.

