La recuperación no llega a las góndolas: las alimenticias en rojo
Las expectativas de reactivación económica aún no se traducen en resultados operativos sólidos para la industria alimentaria argentina. Los balances del primer trimestre del año de las principales compañías del sector revelan un panorama complejo, caracterizado por márgenes ajustados, una marcada retracción en las ventas internas y un impacto heterogéneo de la apreciación cambiaria.
Este escenario se alinea con la foto general del consumo masivo, que, según datos de la consultora Scentia, mostró una contracción del 3,1% en el primer trimestre. La caída se extiende a todos los canales de venta: en la comparación interanual, las ventas en unidades retrocedieron 8,8% en mayoristas, 7% en supermercados, 5,1% en autoservicios independientes y 4,5% en almacenes y kioscos durante marzo.
La Encuesta de Tendencia de Negocios de Supermercados y Autoservicios Mayoristas del Indec, publicada a fines de abril, refuerza esta percepción. Un 37,3% de las empresas calificó como “mala” la situación comercial en marzo, frente a un escaso 5,3% que la consideró “buena”. Aunque el 57,3% la vio “normal”, las expectativas para el trimestre abril-junio mostraron una leve mejora, con un 16% previendo una recuperación frente a un 14,7% que anticipa un deterioro.
Gigantes en aprietos: Arcor y Mastellone con números rojos
El gigante Arcor reportó ventas consolidadas por $1.314.558 millones, lo que representa una caída del 1,9% en términos reales respecto al mismo período del año anterior. Si bien segmentos como golosinas y galletas mostraron cierta resiliencia, el de alimentos registró una disminución. La compañía cerró el trimestre con una ganancia neta de $74.833 millones, un resultado que, sin embargo, se atribuye principalmente a una ganancia financiera neta de $81.292 millones generada por la apreciación del peso frente al dólar, más que por la dinámica del negocio. El volumen de ventas en el mercado local cayó de 179.000 a 174.000 toneladas.
“En la Argentina, principal escenario para el desarrollo de nuestros negocios, se produjo una apreciación del tipo de cambio y una leve aceleración de la inflación respecto de los últimos meses del año 2025. El trimestre continuó presentando desafíos asociados a la evolución de los costos, la dinámica competitiva y la presión sobre los márgenes”, señalaron en el reporte de Arcor.
Mastellone, dueña de La Serenísima, también sintió el impacto. A pesar de aumentar sus ventas un 0,8% en volumen en el mercado interno (hasta 158.000 toneladas) y un 25% en exportaciones (hasta 17.000 toneladas), la empresa reportó pérdidas por $11.300 millones en el primer trimestre, revirtiendo la ganancia de $1767 millones del mismo período anterior. La estacionalidad y el arrastre de la caída de rentabilidad de fines del año pasado fueron factores clave, según la firma.
Morixe y Ledesma: desafíos y estrategias de adaptación
El caso de Morixe ilustra la complejidad del momento. La empresa logró aumentar sus ingresos netos un 33% en términos reales ($35.886 millones), impulsada por la incorporación de nuevas empresas como Biomac e Intertrópico. No obstante, esta expansión no evitó una pérdida neta de $1754 millones. Para compensar la recesión interna, Morixe aceleró sus exportaciones, que crecieron un 63%, aunque la apreciación cambiaria impactó negativamente la conversión de sus activos en el exterior.
Por su parte, Ledesma reportó una ganancia de $22.395 millones para el periodo de tres meses finalizado en febrero, frente a una pérdida de $5.264 millones en el mismo ciclo del año anterior. Sin embargo, para el balance de nueve meses, la firma acumuló una pérdida neta de $4761 millones. La compañía destacó mejoras en eficiencia por la reducción de gastos de administración, aunque los márgenes operativos aún no muestran una recuperación significativa. La baja de tasas de interés y la apreciación del peso redujeron sustancialmente el costo financiero, mejorando el resultado neto.
Las excepciones: Molinos y Havanna logran sortear la crisis
En un escenario adverso, algunas compañías logran destacarse. Molinos Río de la Plata revirtió la tendencia negativa, reportando su quinto trimestre consecutivo de mejora. La empresa, dueña de marcas como Matarazzo y Luchetti, cerró el período enero-marzo con una ganancia neta de $35.003 millones, recuperándose de la pérdida de $7241 millones del año anterior. La reducción de costos logísticos, mayor disciplina comercial y un foco en categorías de mejor desempeño explicaron este salto en rentabilidad.
Havanna también logró sostenerse en terreno positivo. La compañía reportó ventas por $51.430 millones, un 0,8% más interanual, y una ganancia de $8044 millones, superior a los $7745 millones del primer trimestre de 2025. La apertura de cinco franquicias, sumando un total de 289 locales, y una mejora en la situación del commodity cacao, que estabilizó su margen operativo, fueron claves. Havanna anticipa el inicio de operaciones de su planta en España y la expansión internacional para el próximo trimestre.

