DeportesPolítica

Ministerio de Justicia: la trayectoria de Mariano Cúneo Libarona tras su salida del Gobierno

Compartir:

Mariano Cúneo Libarona consolidó una extensa carrera que transita entre los tribunales, los estudios de televisión, el ámbito deportivo y, más recientemente, la gestión pública nacional. Tras desempeñarse como ministro de Justicia de la Nación entre diciembre de 2023 y marzo de 2026 bajo la presidencia de Javier Milei, el abogado penalista regresó a la actividad privada en su estudio jurídico, cerrando una etapa marcada por reformas estructurales en el sistema judicial argentino.

El salto a la fama y las causas de alto impacto político

Nacido en una familia estrechamente vinculada al derecho —su padre, también llamado Mariano, fue fiscal ante la Cámara del Crimen durante más de dos décadas—, Cúneo Libarona conoció los pasillos de tribunales a los 5 años. Se recibió de abogado a los 22 años en la Universidad del Museo Social Argentino y dio sus primeros pasos profesionales como funcionario judicial a los 18, antes de fundar un reconocido estudio junto a sus hermanos.

Su nombre cobró enorme relevancia pública en la década de 1990 al asumir la defensa de figuras clave del poder y el espectáculo. Entre sus casos más resonantes figura el patrocinio de Emir y Amira Yoma en el denominado «Yomagate», una investigación por lavado de dinero vinculado al narcotráfico. Amira fue sobreseída en 1994, mientras que Emir, detenido en 2001 por contrabando de armas a Ecuador y Croacia, fue liberado seis meses después por la Corte Suprema de Justicia. En el año 2000, Cúneo Libarona también ejerció como abogado defensor del ex presidente Carlos Menem.

Sin embargo, el caso que lo catapultó definitivamente a la notoriedad mediática fue la defensa de Guillermo Cóppola, ex representante de Diego Maradona, en la famosa causa del «jarrón con cocaína», proceso en el cual logró la absolución de su cliente. Este caso no solo lo convirtió en un invitado recurrente de los programas de televisión de la época, sino que también lo vinculó sentimentalmente con Samanta Farjat, una de las testigos clave de la causa, ocupando las portadas de las revistas de actualidad.

Su carrera no estuvo exenta de turbulencias: en 1997, en el marco de la investigación por el atentado a la AMIA, estuvo detenido durante un mes bajo la acusación de haber robado material de prueba del juzgado de Juan José Galeano, imputación de la cual terminó siendo sobreseído.

El vínculo con Milei y el paso por la función pública

La relación de Cúneo Libarona con el presidente Javier Milei se gestó en el ámbito corporativo privado, específicamente en Corporación América, donde el abogado defendió en diversas oportunidades a la familia del empresario Eduardo Eurnekian. Esta cercanía lo llevó a asumir la titularidad del Ministerio de Justicia al inicio de la gestión libertaria en diciembre de 2023.

Durante su gestión ministerial, que se extendió hasta marzo de 2026, impulsó transformaciones de relevancia, entre las que se destacan la implementación del Código Procesal Penal Federal, la promoción del sistema de juicio por jurados y la iniciativa del juicio en ausencia. Su salida del cargo coincidió con su decisión de priorizar su actividad profesional y académica. Al respecto, el propio exministro graficó el desgaste de la función pública con una frase contundente:

«Ahora puedo dormir 7 horas seguidas»

Tras dejar el gabinete nacional, Cúneo Libarona retomó la conducción de su bufete de abogados mientras avanza en la preparación de la tesis para su doctorado en derecho.

Su rol en el ámbito deportivo

Más allá de la política y el derecho penal tradicional, Cúneo Libarona construyó un perfil destacado en la dirigencia y el asesoramiento deportivo. Es vocal de la comisión directiva de Racing Club, institución de la que es socio y en la cual llegó a postularse como candidato a presidente en las elecciones de 2014, donde fue derrotado por Víctor Blanco.

A lo largo de su carrera, se desempeñó como asesor legal y representante de importantes clubes del fútbol argentino, incluyendo a River Plate, San Lorenzo de Almagro, Newell’s Old Boys y Ferrocarril Oeste, además de mantener vínculos institucionales con entidades deportivas de Europa y Sudamérica y actuar como consultor de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Compartir: