Regreso de la Selección: el Gobierno diseña el operativo de seguridad y busca evitar la politización
El Gobierno nacional ya comenzó a delinear el complejo operativo logístico y de seguridad para recibir a la selección argentina tras la final del Mundial ante España el próximo domingo. Bajo la coordinación directa de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el asesor Santiago Caputo, la Casa Rosada busca anticiparse a una movilización popular que promete ser masiva, independientemente del resultado deportivo.
La planificación de este retorno representa el desafío de orden público más exigente para la gestión de Javier Milei desde su asunción. En Balcarce 50 dan por descontado que la ciudadanía volcará a las calles un afecto masivo hacia el plantel, en especial como reconocimiento a Lionel Messi. Por este motivo, el Poder Ejecutivo ya tendió puentes de comunicación con la delegación nacional concentrada en Estados Unidos para poner “todo a disposición” de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Coordinación de seguridad y logística de vuelo
El diseño del operativo demanda una articulación multiagencial. La ministra Monteoliva ya inició conversaciones con su par de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Giménez, previendo que el Obelisco porteño volverá a ser el epicentro de las celebraciones, un área bajo la jurisdicción del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Asimismo, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) evalúa las alternativas para el aterrizaje del vuelo chárter del seleccionado, debatiéndose aún si la delegación arribará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza o a la terminal de Aeroparque con un acondicionamiento especial.
La consigna oficial: “despolitizar” el recibimiento
Desde el entorno presidencial enfatizan que la premisa fundamental es brindar soporte logístico sin interferir ni forzar contactos políticos con los futbolistas. Fuentes oficiales remarcaron la intención de mantenerse al margen de cualquier foto de tinte partidario:
“Se quiere colaborar pero despolitizar el tema. Será un día para la sociedad y el Gobierno quiere estar lo más lejos posible. El único interés es no politizarlo. Sí hay muy buena predisposición del Gobierno para ayudar, pero no para meterse”
En sintonía con esta postura, el presidente Javier Milei reveló que su hermana Karina ya instruyó a la Casa Militar para preparar las instalaciones de la Casa Rosada, de modo que si el plantel decide asistir, puedan estar completamente solos en el edificio de gobierno. “Casa Militar ya tiene armado el operativo, por si quisieran usarlo, para que ellos puedan estar solos en la Casa de Gobierno y que nadie se meta. Eso está a disposición, yo lo he manifestado”, detalló el mandatario en declaraciones radiales, confirmando además que observará la final del certamen desde la Quinta de Olivos junto a su hermana y no viajará a Estados Unidos, donde sí se prevé la asistencia del mandatario norteamericano Donald Trump.
Fricciones de fondo y tregua mundialista
La relación entre la Casa Rosada y la conducción de la AFA, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia, arrastra un largo historial de tensiones. Los principales focos de conflicto se encendieron con el impulso oficial a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), las sospechas gubernamentales sobre el rol de Pablo Toviggino en la filtración de audios de exfuncionarios, y la reciente denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) contra Tapia por presunta retención de aportes. Sin embargo, durante el desarrollo del torneo ecuménico, ambas partes optaron por una tregua implícita para evitar declaraciones cruzadas.
Por el momento, los dirigentes de la calle Viamonte y el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni mantienen un hermetismo absoluto guiado por la cautela y las cábalas habituales antes de una final. Las definiciones logísticas finales se concretarán una vez finalizado el encuentro ante España.

