Interna libertaria: Karina Milei ordena frenar la disputa con Santiago Caputo y reencauzar la gestión
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, activó de manera formal la estrategia para la reelección de Javier Milei. Convencida de que el oficialismo no puede desgastar energía en disputas internas en el inicio de la cuenta regresiva hacia la próxima campaña, la funcionaria bajó una orden clara a su tropa y a los ministros: reencauzar la gestión, cerrar acuerdos electorales y archivar las diferencias tras meses de parálisis política y enfrentamientos públicos dentro del espacio libertario.
El giro pragmático de la denominada ‘arquitecta’ del poder se escenificó en la Casa Rosada, donde los hermanos Milei arengaron a sus colaboradores a redoblar la apuesta de cara a un segundo mandato. Según fuentes oficiales, la prioridad absoluta pasó a ser la consolidación de la gobernabilidad, el avance de las reformas pendientes en el Congreso y la construcción de un armado político amplio para la próxima contienda electoral, dejando atrás las disputas de poder que la enfrentaban con el sector del asesor estrella, Santiago Caputo.
“Entró en modo reelección. Ya lo dijo en Misiones cuando fuimos la semana pasada: todos los esfuerzos tienen que estar puestos en que el Presidente sea reelecto y que nadie se puede desviar de ese camino. Karina no olvida pero es más pragmática que nadie”
Tregua interna y empoderamiento en el Gabinete
La tregua entre Karina Milei y Santiago Caputo se consolidó con gestos públicos durante el Tedeum del 9 de Julio, donde la secretaria general alentó al asesor a sumarse al saludo presidencial en el balcón de la Casa Rosada. En paralelo, para amortiguar las tensiones entre los distintos sectores del oficialismo y coordinar la gestión con las provincias, la funcionaria decidió otorgar mayor centralidad al jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien reportará sus movimientos a los armadores políticos Martín Menem y Eduardo ‘Lule’ Menem.
La primera prueba de fuego para este esquema será la negociación de la reforma electoral en el Senado, prevista para debatirse entre agosto y septiembre. El objetivo es destrabar la resistencia de gobernadores aliados y de bloques de la oposición dialoguista, como el PRO y la UCR, que mantienen reparos sobre la restitución de las colectoras, un sistema clave para la representación legislativa de los mandatarios provinciales.
El impacto de las encuestas y los ruidos en Salud
La necesidad de ampliar la base de sustentación política responde a la llegada de encuestas que encienden alarmas en Balcarce 50. Un reciente estudio de opinión pública del Observatorio de Psicología Aplicada (OPSA) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) planteó un escenario adverso para el oficialismo en un eventual balotaje frente a Axel Kicillof, donde el gobernador bonaerense se impondría por casi nueve puntos (48,2% a 39,3%).
A este panorama se suman ruidos internos en áreas clave. En el Ministerio de Salud, la salida del viceministro Guido Giana y el ascenso de Rodrigo Sbarra generaron desconfianza en sectores vinculados al ministro Mario Lugones. Sbarra, exfuncionario del macrismo, es mirado de reojo tras las denuncias judiciales cruzadas que salpicaron la interna de la cartera sanitaria, bajo la órbita de influencia de Caputo y el consultor Rodrigo Lugones.
El vocero Adrián Ravier, bajo la lupa
La tensión también alcanza la comunicación oficial. El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, quien llegó impulsado por el Presidente y la Fundación Faro de Agustín Laje, quedó en una posición sumamente frágil tras una serie de declaraciones desafortunadas. Ravier no solo generó malestar al sugerir ‘abrigarse’ ante el aumento de tarifas, sino que desató la furia en la Secretaría General al afirmar que su antecesor, Manuel Adorni, debió dejar el cargo porque ‘la gente no le creyó’. El distanciamiento quedó expuesto en el Tedeum, donde Javier Milei evitó abrazarlo y solo le estrechó la mano, dejando su continuidad en suspenso.

