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Crisis interna en LLA: ¿Rebelión digital contra Milei y nuevos frentes para Adorni?

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Una profunda crisis interna sacude a La Libertad Avanza (LLA), con epicentro en la Residencia de Olivos, donde el presidente Javier Milei se vio envuelto en una «rebelión» de su propia «infantería digital». Este sector, conocido por su agresividad en redes sociales y su rol en la «batalla cultural», se plantó contra el mismísimo mandatario por su aparente pasividad ante un escándalo que expuso las tensiones entre figuras clave del oficialismo.

El conflicto estalló a raíz de un posteo de la cuenta de X @periodistarufus, un usuario que, según fuentes cercanas, venía revelando intimidades y críticas hostiles al universo libertario, especialmente hacia Santiago Caputo, asesor estrella de Milei. Fue el propio Caputo quien, tras un «descuido técnico», habría descubierto que la cuenta era operada por alguien cercano a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y colaborador de Karina Milei.

El incidente, ocurrido un sábado y notificado a Caputo por Manuel Vidal, se convirtió en el tema central de «conjeturas y conspiraciones» en Olivos durante todo el fin de semana y la semana posterior. La «infantería digital», que responde directamente a Caputo, no toleró lo que interpretó como una aceptación pasiva de Milei ante la situación.

El cruce entre la «infantería digital» y Martín Menem

La polémica se instaló rápidamente en X. El legislador Agustín Romo, reconocido discípulo de Caputo y parte de «Las Fuerzas de Cielo» que comanda «el Gordo Dan», le escribió a Milei para manifestar su «rabia» y los «rencores» contra los Menem. Milei lo citó a Olivos el lunes, donde se reunieron por más de dos horas. Romo insistió en los ataques de la cuenta @periodistarufus y le mostró un tuit de febrero que revelaba que el próximo ministro de Justicia sería Juan Bautista Mahiques, un dato que ni el propio presidente tenía resuelto en ese momento, y que finalmente se confirmó casi un mes después, por decisión de Karina Milei.

Martín Menem, por su parte, realizó dos descargos. Uno, en el chat de ministros y dirigentes de LLA, donde atribuyó el error a su community manager. Otro, en Radio Mitre, donde adoptó un tono más «beligerante» y pidió no «subestimar la inteligencia del Presidente», en alusión a sus rivales internos, e insistió en que no le miente. Esto ocurrió luego de que «el Gordo Dan» y decenas de seguidores de su grupo machacaran con la idea de que a Milei le habrían contado una «historia distinta a la real», señalando a Santiago Oria, autor de un video que supuestamente buscaba desligar a Menem del episodio.

El jefe de Estado se encontró «atrapado entre dos fuegos»: el de su hermana Karina, quien «aborrece a Caputo y lo quiere fuera del Gobierno», y el de su «hermano de la vida» (Caputo), a quien le concedió «una cuota importantísima de poder». Milei optó por «procrastinar», afirmando en privado que a Menem le habían «prefabricado una operación», mientras elogiaba a Caputo:

«Los que piensan que algún día voy a echar a Santiago sepan que antes van a tener que pasar sobre mi cadáver».

Complicaciones judiciales para Manuel Adorni

En paralelo a la interna libertaria, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta un complejo escenario judicial. A dieciocho días de que Milei asegurara la inminente presentación de su declaración jurada, Adorni sigue enredado en varios temas «comprometedores». La Justicia avanza en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y acaba de probar que la reserva de su estadía en el Hotel Llao Llao en 2024 fue realizada por un empleado de Irsa, una de las empresas de Eduardo Elsztain, dueña del hotel.

Este viaje de cinco días, revelado por un medio nacional, confirmó que la familia Adorni se fue sin pagar y que, «misteriosamente», un primer pago se efectuó tres meses después y el otro, cinco meses más tarde. Los investigadores rastrean quién realizó esos pagos, y el hecho de que la reserva la haya hecho un empleado de Irsa «los alertó», poniendo en danza el delito de «dádivas».

Otro frente que podría reactivar el escándalo es la apertura del celular de Matías Tabar, el constructor de la casa de Adorni en el country de Indio Cua. El jefe de Gabinete se contactó con Tabar tres días antes de que este se presentara en la Justicia, en un intento de «presionarlo y condicionar su declaración», sin éxito. Tabar declaró que Adorni gastó 245 mil dólares en la demolición y construcción de una nueva vivienda «a gusto y medida», incluyendo parrilla, terrazas, pileta y 36 muebles a medida.

Un detalle clave de esas conversaciones son dos audios que Adorni le habría enviado a Tabar en modo «bombita» (eliminación automática). Las «versiones no son auspiciosas para Adorni» y podrían significar un «golpe de gracia» para el funcionario.

La economía y el respiro de Luis Caputo

En este contexto de turbulencias políticas, el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, intenta capitalizar las escasas buenas noticias. Esta semana, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportó un repunte intermensual del 3,5% en la actividad económica en marzo, tras la caída del 2,1% en febrero. La variación interanual fue del 5,5%, y en lo que va del año, del 0,4%. Si bien no es una «proeza», el oficialismo lo utiliza para reforzar su discurso de que el país está «en las puertas de la recuperación». Caputo asegura que se avecinan «meses de alto impacto y crecimiento imparable», aunque «habrá que ver para creer».

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