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Messi puso al país en pausa: la Selección frenó pagos y desplomó la demanda eléctrica

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Pocas cosas son capaces de poner la economía de un país en pausa. Un partido de la Selección Argentina en un Mundial es una de ellas. Mientras la “Scaloneta” remontaba un 0-2 frente a Egipto de la mano de Lionel Messi para meterse en los cuartos de final, los pagos en comercios se desplomaron, la demanda de electricidad cayó con fuerza y el sistema eléctrico activó un operativo especial para administrar ese comportamiento sincronizado.

Frente al televisor, millones de argentinos seguían el partido con el corazón en la boca. En la sala de control del sistema eléctrico, en cambio, los operadores observaban otra clase de encuentro: una curva que, por momentos, parecía el electrocardiograma de un país entero. Cuando juega la “Scaloneta”, la demanda de energía cae durante el partido, rebota en el entretiempo y vuelve a descender cuando empieza la segunda mitad.

Ese comportamiento sincronizado dibuja una característica “W” en la curva de demanda del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). El movimiento no responde al resultado, sino a un fenómeno social: durante 90 minutos baja la actividad económica y millones de personas modifican al mismo tiempo sus hábitos para seguir a la Selección. En el entretiempo, en cambio, la demanda repunta de golpe cuando buena parte de esos espectadores se levanta casi en simultáneo para preparar un mate, abrir la heladera o prender la cocina.

El impacto en la demanda eléctrica

El partido frente a Egipto volvió a confirmarlo. Según el análisis realizado por el ingeniero electricista y docente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) José Stella, durante el encuentro la demanda eléctrica llegó a ubicarse más de 2000 megavatios por debajo de la tendencia prevista para ese momento del día. Desde el pitazo inicial hasta el comienzo del entretiempo, el consumo acumuló una caída cercana a los 2000 MW. Luego, durante los 17 minutos del descanso, rebotó unos 600 MW en apenas 12 minutos, antes de volver a descender cerca de 1850 MW durante el segundo tiempo. Una vez finalizado el partido, la demanda volvió a recuperarse unos 1100 MW en la hora siguiente.

“Hay una disminución de la actividad económica y es independiente del horario y del día en que se juegue. Es un fenómeno que se da en los grandes eventos”, explicó Stella a LA NACION. “Los ingleses lo llaman TV pickup cuando sube la demanda en el entretiempo”, agregó, en referencia al fenómeno que se produce cuando millones de personas aprovechan la pausa para usar al mismo tiempo distintos electrodomésticos.

Los registros de Cammesa, empresa pública que administra el sistema, confirmaron ese comportamiento. Una hora antes del inicio del partido, la demanda alcanzaba los 22.534 megavatios (MW). Quince minutos antes del comienzo ya había descendido hasta los 21.702 MW y durante el primer tiempo cayó hasta un mínimo de 20.047 MW. En el entretiempo rebotó hasta los 20.619 MW y volvió a bajar durante el complemento hasta los 18.778 MW, un nivel de consumo más habitual de la madrugada que de un mediodía de un día hábil. Una hora después del pitazo final, la demanda se había recuperado hasta los 19.815 MW.

Cammesa comenzó a documentar este fenómeno de manera sistemática durante el Mundial de Qatar 2022. Desde entonces, la compañía elabora un informe operativo después de cada partido de la “Scaloneta” para analizar cómo el seguimiento masivo de los encuentros modifica el comportamiento de la demanda eléctrica y qué medidas deben adoptarse para garantizar la estabilidad del sistema.

Detrás de la curiosidad estadística hay también un desafío técnico. Cada partido obliga a reforzar la operación del SADI: se suspenden mantenimientos programados, se mantienen reservas adicionales de generación y se ponen en marcha medidas preventivas para absorber las bruscas variaciones de consumo sin afectar el suministro. En el partido frente a Egipto, por ejemplo, el sistema operó en condición de alerta desde una hora antes del comienzo y hasta más de una hora después del final.

Pagos en pausa y consumo pre-partido

La dinámica quedó registrada en las transacciones de los argentinos, según un informe de Mercado Pago titulado “Un país en pausa: cómo se mueve el dinero cuando juega la celeste y blanca”. El trabajo detalló que, durante el partido frente a Egipto, los pagos en comercios llegaron a caer hasta un 80% respecto de un momento habitual, mientras que las operaciones con QR en colectivos y subtes descendieron un 35%.

El comportamiento fue el opuesto en la previa del encuentro: dos horas antes del pitazo inicial, las transferencias entre personas crecieron un 32% y los cobros con QR en comercios aumentaron un 62%, impulsados principalmente por las compras de alimentos y bebidas para ver el partido.

Entre los rubros que más crecieron antes del inicio del encuentro se destacaron los lácteos, las panaderías y las bebidas, mientras que disminuyeron los consumos vinculados a otras actividades, como mercerías, ferreterías, clubes y gimnasios. Una vez terminado el partido, la actividad volvió rápidamente a la normalidad: desde las 15, los pagos mostraron un repunte encabezado por los comercios de mercadería general, con un incremento del 25%, y las estaciones de servicio, con una suba del 19%.

Mientras Messi hablaba de sufrimiento, alivio y una remontada épica, distintos indicadores ya habían contado esa misma historia desde otro lugar. La demanda eléctrica cayó, los pagos en comercios se frenaron y el sistema debió prepararse para absorber el cambio simultáneo de hábitos de la población. No miden emociones. Muestran cómo se comporta un país. Y, cada vez que juega la Selección en un Mundial, terminan contando la misma historia: la de millones de argentinos haciendo exactamente lo mismo al mismo tiempo.

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