EconomíaSociedad

Triple impacto: el taller de Fuerte Apache que transforma residuos industriales en moda de diseño

Compartir:

En el corazón del barrio Ejército de los Andes, popularmente conocido como Fuerte Apache, en la localidad de Ciudadela, un grupo de mujeres impulsa una revolución silenciosa que combina diseño de autor, sustentabilidad y reinserción laboral. Se trata de SeisMásTres (6+3), un emprendimiento de triple impacto que transforma residuos industriales descartados por grandes empresas en carteras, pilotos de lluvia y abrigos de alta calidad.

La iniciativa, nacida de la inquietud de sus fundadoras, Luz y Paula, busca combatir la cultura del descarte masivo y, al mismo tiempo, ofrecer una salida laboral concreta en una de las zonas más vulnerables del conurbano bonaerense. El taller funciona diariamente en las instalaciones de lo que solía ser la biblioteca del barrio, reconvertida hoy en un espacio de producción artesanal y aprendizaje colectivo.

Segundas oportunidades para los materiales y las personas

El nombre del proyecto tiene un trasfondo simbólico basado en la numerología, donde el número nueve representa el concepto de «dar».

“El 9 representa el ‘dar’ –explica Luz, cofundadora de 6+3– Por eso nos llamamos SeisMásTres”

La idea surgió al constatar el enorme volumen de materiales de excelente calidad —como lonas publicitarias, banners, cueros y excedentes textiles— que las corporaciones desechan tras un único uso.

En lugar de permitir que estos insumos terminen en basurales, las creadoras decidieron tender un puente entre el desecho corporativo y la necesidad de empleo local. Lo que comenzó como una recolección independiente de materiales mutó en una red de alianzas a largo plazo con empresas que buscan reducir su huella ambiental aportando su materia prima remanente.

Un proceso artesanal con identidad argentina

A diferencia de la producción industrial en serie, en el taller de Fuerte Apache cada pieza es única. Debido a que los materiales recuperados varían constantemente en textura, color y procedencia, las costureras deben adaptar los moldes y diseños respetando las características particulares de cada descarte. De sus máquinas de coser salen bolsos y abrigos con un fuerte sello de identidad local, estampados con frases populares de la cultura argentina como “Argentina, no lo entenderías” o la humorística alusión doméstica “Esto con una Essen no pasaba”.

El impacto más profundo del proyecto, sin embargo, ocurre tranqueras adentro del taller. Para muchas de las mujeres que integran la cooperativa, el espacio representa un proceso de empoderamiento personal.

“Lo más emocionante es ver cómo mujeres que al principio no se animaban ni a usar una máquina de coser, hoy enseñan a otras a hacerlo. Toman decisiones y vuelven a confiar en sus propias capacidades”

, destaca Luz sobre el crecimiento de sus compañeras. El proyecto, que comercializa sus productos de forma online a través de su cuenta de Instagram (@proyectoseismastres), aspira a consolidarse como un referente nacional de diseño sustentable con inclusión social.

Compartir: