Clase media en CABA: se necesitan más de $2,3 millones para una familia tipo
Ser parte de la clase media en la Ciudad de Buenos Aires exige un ingreso mensual cada vez mayor. Una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos menores, necesitó en abril percibir al menos $2.384.515 para ser considerada formalmente dentro de este estrato socioeconómico. Esta cifra, que se actualiza mensualmente, representa un incremento del 1,8% respecto a marzo, según el reciente informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba).
El aumento se da en un contexto de desaceleración inflacionaria en la capital, donde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) porteño registró un 2,5% en abril, por debajo del 3% de marzo. Sin embargo, rubros esenciales como el transporte, los combustibles, las expensas, las tarifas de servicios y los alimentos continúan ejerciendo presión sobre el costo de vida.
El impacto de la inflación y el alquiler
El Idecba elabora su informe sobre “Líneas de pobreza y canastas de consumo para la ciudad de Buenos Aires” considerando los bienes y servicios mínimos para la subsistencia, incluyendo gastos en bienes durables, salud, indumentaria y transporte. Es crucial destacar que esta medición se realiza para grupos familiares propietarios de su vivienda, lo que implica que el costo del alquiler no está contemplado en el umbral de los $2.384.515.
Para las familias que alquilan, la realidad es significativamente más desafiante. Considerando que el valor promedio mensual de un departamento de tres ambientes en CABA alcanzó los $1.122.961 en abril, el ingreso mínimo para ser de clase media para un hogar inquilino se eleva a aproximadamente $3.507.476. Esta diferencia subraya la profunda brecha económica que enfrentan quienes no poseen una vivienda propia en la capital.
Otros estratos: indigencia y pobreza
El informe del Idecba también actualizó los umbrales para la indigencia y la pobreza. La canasta básica alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia, se ubicó en $821.208 en abril para una familia tipo, con un encarecimiento del 0,8% en el mes. Aquellos hogares con ingresos inferiores a esta cifra son considerados indigentes.
Por su parte, la canasta básica total (CBT), que establece la línea de pobreza al incluir además de alimentos otros bienes y servicios no alimentarios (como transporte, limpieza, expensas, tarifas, ropa, esparcimiento, salud, educación y comunicación), se estimó en $1.513.033 en abril, con un alza del 1,6%. Las familias con ingresos por debajo de este valor son consideradas pobres.
Entre la línea de pobreza y el umbral de clase media, el Idecba define otros estratos. Los hogares “no pobres vulnerables” son aquellos con ingresos entre $1.513.033 y $1.907.612. El “sector medio frágil” agrupa a quienes percibieron entre $1.907.612 y $2.384.515. Finalmente, las familias consideradas “acomodadas” son las que superaron los $7.630.448 en ingresos mensuales durante abril.
En abril la canasta de indigencia se encareció 0,8%, mientras que la línea de pobreza subió 1,6%. En ambos casos, son variaciones por debajo de la inflación promedio mensual, que se asocia a que la suba en los alimentos —el principal componente de las canastas que miden indigencia y pobreza— se desaceleró al 1,4% y estuvo por debajo de los ajustes en otras categorías.
Estos datos reflejan la constante redefinición de los parámetros económicos en un contexto de alta inflación y la creciente presión sobre los ingresos familiares para mantener un determinado nivel de vida en la Ciudad de Buenos Aires.

