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Adiós a un ícono: el Indio Solari muere a los 77 años y conmueve al mundo de la cultura

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La escena cultural argentina se sumergió hoy en un profundo duelo al conocerse la noticia del fallecimiento de Carlos Alberto Solari, conocido popularmente como el Indio Solari, a los 77 años. La muerte del icónico cantante y compositor, voz fundacional de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y El Míster y los Marsupiales Extintos, profundiza la atmósfera de pérdidas que atraviesa la cultura en esta semana.

Considerado uno de los artistas más influyentes y populares de la Argentina, Solari deja un legado inmenso. Sus letras, inspiradas en una vasta biblioteca que abarcaba desde los poetas beatnik hasta George Orwell, Truman Capote, Marcel Schwob, Michel Foucault, Abelardo Castillo, Alberto Girri y Leopoldo Marechal, introdujeron una dimensión estética inédita en el rock nacional.

El Indio Solari: un faro que cierra el siglo XX

La escritora Laura Ramos expresó a LA NACION la magnitud de esta pérdida:

“Recién hoy, 5 de junio de 2026, con la muerte del Indio Solari, se cerró el siglo XX. Como Francis Ford Coppola cerró El Padrino III con el manto sobre la cabeza del símbolo de la familia Corleone, la hermana de Michael Corleone, la muerte del Indio es el manto negro, como una cortina pesada de terciopelo negro, que cierra el siglo de los sueños perdidos”.

El poeta y actor Fernando Noy, quien acompañó a Los Redondos desde los inicios en Cemento, sostuvo que “el Indio ya es inmortal, por siempre venerado popularmente”. Rememoró las “Misas Ricoteras” donde “el pogo se volvió un placer total y para siempre nuestro”, y lo describió como un “Indio mitológico, juglar poético incomparable y por siempre vivo en su obra como legado alucinante”. Noy hizo eco de una frase profética de Solari: “‘Queremos vivir y no solo sobrevivir en la Argentina’, un lema suyo tan profético y lamentablemente cada vez más actual. ¡Luz más luz más luz para su viaje sagrado!”.

Para el escritor y psicólogo de bandas de rock Fabio Lacolla, la partida de Solari no es un cierre oscuro. “Hoy todo es blanco, asociar la muerte del Indio con una etiqueta negra es un error, él iluminó a cuatro generaciones no solo con lo que dijo, sino también con lo que calló”, afirmó a LA NACION. Lacolla subrayó que “los silencios del Indio fueron tan necesarios como sus letras” y anticipó que “el duelo será largo, su obra seguirá sonando, solo espero que su ausencia no se deforme su esencia, esa que marcó a cuatro generaciones”.

El periodista Pablo Perantuono, coautor de Los Redondos. Fuimos reyes, reflexionó sobre cómo la obra de Solari, inicialmente “inaccesible y hermética”, se transformó en el “patrimonio emocional de una audiencia tan masiva como infrecuente”. Atribuyó este fenómeno a “la magia, lo inefable, aquello que convierte a un artista en el portavoz del Sermón de la montaña”.

Contracultura y masividad: la impronta de Los Redondos

El escritor e investigador Sergio Pujol destacó la singularidad de la trayectoria de Indio Solari y Los Redondos, forjada en la clandestinidad de la dictadura militar y luego proyectada a la masividad. Recordó que el primer álbum, Gulp, apareció en 1985, en plena primavera democrática, y el último, Momo Sampler, en 2000. “Pero el núcleo del pensamiento artístico de Indio Solari cobra estado público en ese momento tan particular de la historia argentina”, explicó Pujol, señalando que el modus operandi de la banda se gestó “con una idea de contracultura, de clandestinidad, de trabajar por fuera de los circuitos comerciales, de sonar y al mismo tiempo hacerse un poco invisible”.

Pujol enfatizó la paradoja de cómo “Indio Solari y Los Redondos, siempre por fuera de la industria cultural, llegan a la masividad”. Este “milagro”, según el investigador, se debe a “una fidelidad a las banderas rockeras contraculturales gestadas en los tiempos de la dictadura”. La banda logró “pasar de ser una banda de estudiantes universitarios de una ciudad juvenil y universitaria como La Plata a convertirse en banda referente de los jóvenes del conurbano, y mucho más que eso también”, un recorrido “absolutamente disruptivo” en la música popular argentina.

El poeta y cantante Daniel Amiano confesó la dificultad de despedir a “un poeta de este calibre”, comparando el mundo del Indio con el de Borges: “El Indio y Los Redondos en particular tienen su propia contracultura, su propio mundo. Era mucho más que un cantante y un hacedor de canciones”.

El sociólogo, profesor e investigador del Conicet Pablo Alabarces describió a Solari como un “artista desmesurado” y “muy excepcional”. “Si el arte es tocar los límites de lo que el lenguaje te permite, eso lo hacen solamente los grandes artistas y él fue uno de ellos, no solo por su poética sino también en lo musical: hay mucha innovación y un continuo tensar la cuerda para ver hacia dónde podía ir el rock, sin abandonar jamás la matriz rockera, incluyendo lo contracultural en el sentido más político, más pesado, de la palabra, con frases como ‘todo preso es político’ o ‘el lujo es vulgaridad’”, afirmó. Alabarces concluyó que Solari fue también “un movimiento de masas como no hubo otro en la música popular en toda la historia”.

El escritor Loyds destacó la mística de Solari y Los Redondos como “antistar system”: “la obra libre y autogestiva y el misterio sin fotos ni entrevistas ni videos oficiales, las misas ricoteras donde mirábamos más al público que al escenario, algo único en el mundo”. Loyds lo considera “un poeta que cayó en el rock”, cuyas letras “como poemas sin música siguen funcionando”. Remarcó que Solari componía primero las letras y que “el rock es ‘literatura con guitarras’”, logrando convertir el rock nacional en “literatura popular, como una suerte de Roberto Arlt de la música”.

Maximiliano Tomas, crítico literario y director del Centro Cultural Recoleta, expresó la profunda influencia personal de Solari: “Mi vida no sería la misma sin su música y sin los versos del Indio Solari”. Lo definió como “un verdadero poeta” y “el letrista más sofisticado y sugerente de todo el rock nacional”, cuyas frases son “remeras, graffitis, tatuajes, leyendas”.

El escritor Enzo Maqueira lamentó la pérdida de “un faro moral y político en tiempos en donde más lo necesitamos”, destacando el “firme compromiso político” de Solari que “representó el sentir y el pesar de nuestro pueblo”.

El Instituto Nacional de la Música honra a Solari

Tras un mensaje del secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, que afirmaba “Su obra perdurará para siempre en la historia del rock nacional. QEPD”, el Instituto Nacional de la Música (Inamu), presidido por Bernabé “Buco” Cantlon, difundió un comunicado emotivo.

“Despedimos con profundo dolor, pero sobre todo con infinita gratitud, a Carlos Alberto ‘Indio’ Solari. Hizo de la autogestión y la independencia artística un camino de libertad, identidad y creación, demostrando que era posible desarrollar un proyecto cultural masivo sin resignar coherencia ni autonomía”, expresó el Inamu. La institución destacó su capacidad para marcar generaciones y convertirse en “una referencia ineludible de la cultura argentina”.

El comunicado resaltó que “su lucidez, su mirada crítica y una poesía cargada de sugestión construyeron un lenguaje propio, escrito en las paredes de todos los barrios del país y presente en la memoria afectiva de millones de personas”. El Inamu valoró su independencia sostenida hasta el final, considerándola “una lección de dignidad artística y soberanía cultural”.

Finalmente, el Instituto recordó el compromiso de Solari con la música independiente: “Con esa misma convicción, acompañó el proyecto de Ley Nacional de la Música que dio origen al Inamu”. Además, puso “su nombre, su prestigio y su voz para respaldar a AMA, la Agregadora de Música Argentina, y las políticas de fomento del Instituto”, un gesto de “enorme generosidad y compromiso”. El Inamu concluyó: “Gracias por las canciones, por la coherencia y por haber acompañado las herramientas que construimos entre todos para fortalecer la música argentina. Hasta siempre, Indio. Tu fuego es eterno”.

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