Mar del Sud: la historia del hotel de la aristocracia que la arena «tragó» hace más de 100 años
Mar del Sud, un pueblo costero bonaerense conocido por sus historias de emprendedores y aventureros, esconde bajo la arena un capítulo fascinante de la aristocracia argentina del siglo XIX. Mucho antes del macabro Boulevard Atlántico, existió el Hotel Mar del Sud, una edificación que, a pesar de su breve existencia, marcó el inicio del turismo en la región y cuya historia fue recientemente desenterrada y recreada con ayuda de la inteligencia artificial.
Construido en 1889, en una zona de campos vírgenes y médanos, el hotel fue un desafío a las inclemencias del clima, emplazado a pocos metros de la orilla. Se convirtió en el primer destino turístico al sur de Mar del Plata para la élite finisecular, que buscaba un nuevo balneario. Sin embargo, su destino estaba sellado por la naturaleza: funcionó apenas un par de temporadas hasta que fue tragado por la arena
, según la fuente. Esta desaparición alimentó leyendas urbanas que incluso dudaban de su existencia.
El testimonio de Pedro Bovet y el redescubrimiento
La existencia del Hotel Mar del Sud fue confirmada por el urbanista Pedro Bovet en 1911, quien documentó su lenta agonía. Agoniza semienterrado otro edificio destinado a hotel. Las arenas ya entran por las ventanas y salen por las puertas; las habitaciones son sótanos, el edificio se encorva y sucumbe. Quise interrogar, abrumado por mi soledad, pero el guardián no estaba. Sin duda esa desolación le pesaba también
, escribió Bovet, quien en 1888 había diseñado la ciudad de Miramar, 17 kilómetros al norte.
La historia de su redescubrimiento fue plasmada en el libro Hotel Mar del Sud, un misterio bajo la arena, coescrito por el documentalista Laureano Clavero y el arquitecto especializado en patrimonio Pablo Grigera. Clavero, exvecino del pueblo, emprendió la búsqueda de las ruinas guiado por relatos de antiguos pobladores y por los destellos de fragmentos de vidrio antiguo. En paralelo, Grigera desenterró archivos para respaldar la investigación. El hallazgo, en la zona conocida como El Remanso, confirmó que la edificación no era un mito.
Recreación con IA y nuevos enigmas
Con el respaldo de la documentación histórica y los fragmentos encontrados, los investigadores, ahora con el fotógrafo y editor español Sergio García, recrearon la fachada del hotel con ayuda de la inteligencia artificial. El hotel Mar del Sud está pintado de blanco en la recreación porque en el lugar encontré fragmentos de muros y revoques de color blanco. También encontramos pedazos de pared pintados de azul, pero ahí nuestra hipótesis es que sería el color de alguno de los interiores
, explicó Clavero desde Barcelona.
Las ruinas sufrieron un saqueo histórico “al estilo de las tumbas egipcias”
, dado que los médanos no fueron fijados con pinos, como se hizo posteriormente en Miramar. Ladrillos, aberturas y otros materiales fueron extraídos para nuevas construcciones en el pueblo, que se asentó dos kilómetros al sur, entre los arroyos La Tigra y La Carolina, en lo que hoy se conoce como Mar del Sur. El arqueólogo Daniel Schávelzon, uno de los mayores especialistas del país, visitó el lugar y confirmó la identidad del hotel, destacando su construcción sólida y bien hecha aunque de materiales simples, en especial la cal de baja calidad
.
La ubicación exacta del sitio arqueológico se mantiene en reserva para evitar el vandalismo, pero la reconstrucción virtual permite al público visitar
el hotel sin perturbarlo. Clavero relata haber encontrado de todo
en las ruinas: fragmentos de botellas de cerveza holandesa y ginebra, clavos, vajilla, cubertería y fallebas de ventanas. Incluso, una antigua vecina, Irma Malmoria, le contó que allí funcionó brevemente la primera escuela primaria del pueblo.
El destino trágico del Hotel Mar del Sud, sepultado por los médanos, fue una tormenta perfecta
de acceso difícil, clima duro y avance de la arena. Esta experiencia impulsó la creación del bosque de Miramar en 1923, con la plantación de miles de pinos para proteger las construcciones costeras. Para Clavero, aún quedan dos grandes enigmas: la ubicación del horno para cocinar los ladrillos y el misterio del sótano del hotel. ¿Está colapsado o permanece intacto? ¿Qué hay adentro? Eso me quita el sueño
, concluye el investigador.

