Vaca Muerta y fertilizantes: el Gobierno eliminó retenciones para impulsar un negocio clave
El Gobierno argentino oficializó la eliminación o reducción gradual de los derechos de exportación para una amplia gama de productos industriales, entre ellos, buena parte de la cadena de fertilizantes. La medida, publicada en el Boletín Oficial a través del Decreto 566/2026, apunta a impulsar el desarrollo de inversiones millonarias en el sector, especialmente aquellas vinculadas a la producción de urea a partir del gas de Vaca Muerta.
Aunque en la actualidad Argentina exporta volúmenes muy bajos de fertilizantes y depende en gran medida de importaciones para cubrir la demanda interna, la industria ve en esta decisión una herramienta fundamental para un futuro escenario. Si se concretan los proyectos de inversión en evaluación, el país podría pasar de ser un importador neto a generar excedentes exportables.
Eliminación y reducción gradual de retenciones
La normativa establece dos velocidades para la quita de retenciones. Los productos de mayor peso comercial, como la urea (el fertilizante más consumido del país), el UAN (urea-nitrato de amonio), el sulfato de amonio y el nitrato de amonio calcáreo (CAN), quedaron con una eliminación inmediata del derecho de exportación, que pasó a 0%.
Un segundo grupo, más acotado, incluye abonos de origen animal o vegetal, nitrato de amonio y determinados fertilizantes fosfatados (entre ellos el fosfato monoamónico o MAP). Para estos productos, la reducción será gradual y mensual. Por ejemplo, los bienes que tributaban 4,5% pasaron a 4,125% el 1° de julio y descenderán progresivamente hasta quedar en 0% desde junio de 2027. Los que pagaban 3% iniciaron en 2,75% en julio, con una trayectoria similar para eliminarse por completo el 1° de junio de 2027.
Contexto actual y proyecciones de la industria
El impacto inmediato de la medida será acotado debido al perfil actual del mercado. Según datos de la Cámara de la Industria de Agroquímicos y Fertilizantes (Ciafa) y Fertilizar Asociación Civil, en 2025 el consumo agropecuario de fertilizantes alcanzó 5.101.878 toneladas, mientras que la oferta total fue de 5.258.584 toneladas. De ese volumen, 3.770.541 toneladas provinieron de importaciones y 1.595.117 toneladas de producción local. Las exportaciones, en tanto, representaron apenas 107.074 toneladas, concentradas en fertilizantes fosfatados.
Los fertilizantes nitrogenados, con 2.915.699 toneladas, concentraron la mayor parte del consumo, siendo la urea el más utilizado con 2.411.988 toneladas. «Es probable que sirva en un futuro para, si hay proyectos de inversión y finalmente se implementan, pueda haber un saldo exportable», señaló Armando Allinghi, director Ejecutivo de Ciafa. Allinghi agregó que hoy la producción local cubre aproximadamente el 50% de la urea, mientras que el resto debe importarse. «Si esas inversiones se llevan adelante, vamos a tener abastecimiento local y eventualmente saldo exportable», afirmó.
Grandes proyectos en evaluación
El cambio de escenario está directamente asociado a los proyectos de inversión que hoy analizan distintas compañías para ampliar la producción nacional de urea, cuya materia prima es el gas.
Adecoagro ya anunció que evalúa ampliar la capacidad de producción de Profertil en Bahía Blanca. La iniciativa, que todavía se encuentra bajo evaluación, podría elevar la producción anual desde los actuales 1,3 millones de toneladas hasta alrededor de 2,8 millones de toneladas.
En paralelo, Pampa Energía evalúa desarrollar una planta de urea también en Bahía Blanca, abastecida con gas natural proveniente de Vaca Muerta. Este proyecto, que sigue en evaluación, demandaría una inversión superior a los US$2600 millones y tendría una capacidad estimada de alrededor de 2,1 millones de toneladas de urea por año, según pudo saber este medio de fuentes al tanto del proyecto.
En ambos casos, las empresas resaltan que se trata de emprendimientos de gran escala que demandarían entre cuatro y cinco años de construcción antes de entrar en operación. Por lo tanto, cualquier cambio significativo en el perfil exportador del sector se proyecta como una perspectiva de mediano plazo.
De concretarse estas inversiones, la industria cree que la Argentina podría cambiar su posición en el mercado regional. Con una mayor capacidad instalada, el país no solo podría abastecer completamente el mercado interno, sino también comenzar a generar un saldo exportable. Brasil aparece como el principal mercado potencial para ese crecimiento debido a su fuerte demanda de urea, aunque el sector también observa oportunidades en otros países vecinos.
Fuentes del sector indicaron que la medida del Gobierno corrige un desbalance preexistente para algunos productos industriales. «Mientras el Gobierno avanzó con una reducción de los aranceles de importación, algunos fertilizantes seguían alcanzados por derechos de exportación. Esta medida viene a corregir ese desequilibrio», precisaron.

