Ritual de cábala: la Selección Argentina repitió el asado en Kansas con Scaloni como parrillero debutante
La Selección Argentina se prepara para el desafío de los 16avos de final del Mundial 2026 contra Cabo Verde, pero antes de ese crucial encuentro, el equipo repitió una de sus costumbres más arraigadas y que ya se convirtió en una verdadera cábala: el asado de concentración. En Kansas City, jugadores, cuerpo técnico y staff disfrutaron de la cuarta parrillada en lo que va de la competencia.
El arquero Emiliano “Dibu” Martínez fue el encargado de documentar y compartir los detalles del encuentro en sus redes sociales, fiel a su estilo descontracturado. “Acá con todas las vaquitas light”, bromeó el número 23, mientras mostraba la carne sobre la parrilla.
Un asado con figuras y sorpresas
Durante la noche del martes, el plantel dirigido por Lionel Scaloni se reunió para compartir este ritual gastronómico que incluyó a todos los integrantes de la delegación, con la presencia destacada del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. Como en las ocasiones anteriores, un grupo de futbolistas asistió al cocinero Diego Iacovone en la tarea de la parrilla: Dibu Martínez, Lautaro Martínez, Nicolás González, Alexis Mac Allister y Giuliano Simeone.
El Dibu, con su humor característico, no solo mostró la variedad de cortes y embutidos –chorizo, pollo, asado, vacío, ojo de bife, entraña y provoleta–, sino que también lanzó un chiste que generó risas entre sus compañeros: “Pollo para los veganos”, dijo, señalando al nutricionista Luciano Spena, a quien también apodó “el que hace todo mal” en tono de broma.
“Acá con todas las vaquitas light, qué colorcito tiene”
Tapia y Scaloni, manos a la obra
La jornada tuvo momentos que no pasaron desapercibidos, gracias a los videos compartidos por el propio Chiqui Tapia en su cuenta de Instagram. El presidente de la AFA, con un look poco convencional para la tarea –camisa azul y gafas de sol–, se animó a tomar la pala y acomodar el fuego bajo la supervisión de Iacovone, demostrando su involucramiento en el ritual.
Sin embargo, la gran novedad y una de las “perlitas” de este cuarto asado fue la aparición de Lionel Scaloni en la zona de parrillas. El director técnico de la Selección, por primera vez, se animó a “meter mano” en el asado: cuchillo en mano, trozó las porciones para su staff y sus dirigidos, y tras probar la carne, hizo un gesto de clara aprobación.
Estos asados se han transformado en un pilar fundamental en la concentración de la Selección Argentina. Más allá de ser una simple comida, representan un ritual de unión que fortalece el espíritu de grupo. En medio de la alta exigencia física y mental de un Mundial, estos encuentros distendidos permiten a jugadores, cuerpo técnico y colaboradores reforzar sus vínculos personales y mantener el clima de camaradería que ha sido sello distintivo del ciclo de Scaloni. Y, claro, con el equipo en racha ganadora, la cábala se mantiene firme.

