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Casas modulares vs. tiny houses: las claves para elegir la vivienda «express» que más conviene en Argentina

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Las casas modulares y las tiny houses continúan consolidándose en el mercado inmobiliario argentino. Esta tendencia, que replica un fenómeno global, se explica por sus menores tiempos de construcción, costos competitivos y el uso de sistemas industrializados que agilizan el proceso.

Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, existen diferencias sustanciales entre ambos modelos. Estas van desde el tamaño y los materiales de construcción hasta el propósito para el que fueron concebidos, según explican los especialistas del sector.

“Las casas modulares se llaman así porque originalmente se fabricaban a partir de módulos, incluso de contenedores”, explica Marcelo González, gerente comercial de Servicios y Sistemas Modulares. Sin embargo, aclara que la tecnología actual permite construirlas mediante sistemas como el steel frame o paneles con poliuretano, alcanzando dimensiones similares a las de una vivienda tradicional.

Las tiny houses, en contraste, mantienen una lógica de diseño diferente: están pensadas para ser viviendas de pequeñas dimensiones. “Un contenedor tiene 2,50 metros de ancho y no se puede modificar”, ejemplifica González, subrayando que la principal distinción radica en el tamaño y la flexibilidad espacial.

Casas modulares: flexibilidad y rapidez para una vivienda permanente

Entre las ventajas más destacadas de las casas modulares se encuentran la rapidez de construcción, la posibilidad de personalizar el diseño, su eficiencia energética y un proceso más sustentable, gracias a la reducción de residuos en obra.

“Podés montarlas prácticamente en cualquier terreno, incluso en aquellos donde una construcción tradicional sería más compleja. Se hacen los pilotes, se instala la estructura y se evita gran parte del movimiento de suelo”, detalla González. Los tiempos de entrega son significativamente menores: mientras una vivienda tradicional de 100 m² puede demorar ocho meses, una modular llega al terreno casi armada. “En una semana queda montada y luego comienzan las terminaciones. Entre 120 y 150 días puede estar completamente lista”, asegura el especialista.

El precio de estas construcciones varía según el tamaño, el nivel de terminación y la personalización. Según Marcelo González, el valor promedio se sitúa alrededor de los US$980 por metro cuadrado, con opciones que parten desde los US$670/m².

Tiny houses: el encanto de lo compacto y funcional

Las tiny houses son viviendas compactas construidas bajo un sistema modular o industrializado. Muchas se fabrican casi por completo en una fábrica, se transportan y se montan en el terreno en cuestión de días. Es importante destacar que no son casas rodantes ni motorhomes; están concebidas como viviendas fijas, completas y permanentes: un hogar en versión chica, pero plenamente funcional.

Este esquema también reduce los tiempos y costos de obra. “Las viviendas industrializadas ofrecen una solución habitacional de calidad, rápida instalación, con excelente aislación térmica y una muy buena relación precio-producto”, explican desde el Grupo Idero, empresa especializada en este tipo de construcciones.

Actualmente, en plataformas como Mercado Libre, se ofrecen modelos desde $18.500.000 para unidades de 30 m² hasta $83.000.000 para viviendas de 75 m² importadas desde China, a las que deben sumarse impuestos y otros costos asociados. También existen alternativas cotizadas en dólares: desde US$9000 para modelos de 15 m² hasta aproximadamente US$26.000 para unidades de 30 m², equipadas con baño y cocina.

“Son propuestas más boutique, pensadas para espacios reducidos y con una estética muy cuidada.”

Para González, las tiny houses apuntan a un concepto diferente, más cercano a lo “boutique” y enfocado en espacios reducidos con una estética particular.

¿Cuál conviene comprar en Argentina?

La elección entre una casa modular y una tiny house depende fundamentalmente del uso previsto. Para una vivienda permanente, Marcelo González recomienda las casas modulares, ya que permiten proyectar espacios más amplios y adaptados a las necesidades de una familia.

Las tiny houses, en cambio, funcionan mejor como alojamiento turístico, cabañas o unidades para escapadas de pocos días. “Sirven perfectamente para una noche o un fin de semana de vacaciones, pero no para estadías largas”, sostiene el especialista.

También existen diferencias en los materiales de construcción. Las casas modulares suelen construirse con estructuras metálicas y revestimientos industrializados, mientras que las tiny houses utilizan con mayor frecuencia madera combinada con chapa. “La madera puede durar muchos años, pero requiere un mantenimiento mayor”, concluye González, un factor clave a considerar en la decisión final.

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