Economía

Faena bovina: el primer semestre de 2026 cerró con una caída del 8,9%, pero junio mostró signos de recuperación

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La actividad frigorífica argentina experimentó una marcada retracción en el primer semestre de 2026. Entre enero y junio, la faena bovina alcanzó los 6,02 millones de cabezas, lo que representa una caída del 8,9% en comparación con los 6,61 millones procesados en el mismo período de 2025. Esta menor oferta de animales también se reflejó en la producción de carne, aunque un aumento en el peso de faena logró amortiguar parcialmente el impacto negativo.

Según el informe mensual del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), junio se destacó por mostrar una recuperación respecto a mayo. Durante el sexto mes del año, se faenaron 1,077 millones de cabezas, un 7,6% más que el mes anterior. Sin embargo, esta cifra se mantuvo un 5,1% por debajo del nivel registrado en junio de 2025, lo que evidencia que la tendencia general de contracción aún persiste.

Menor disponibilidad de categorías clave

La caída acumulada durante el primer semestre estuvo impulsada principalmente por una menor disponibilidad de categorías pesadas y de hembras. En términos absolutos, las mayores bajas interanuales se observaron en:

  • Novillos de dos dientes: 134.300 cabezas menos.
  • Vacas de ocho o más dientes: reducción de 114.800 animales.
  • Vaquillonas de dos dientes: faena cayó en 88.100 cabezas.

En cuanto a la composición de la faena, las hembras representaron el 45,3% del total durante junio, por debajo del 47,9% de junio de 2025. Si bien en el acumulado de los primeros seis meses la participación se mantuvo estable en 47,1% (el mismo nivel que un año atrás), el volumen absoluto de hembras enviadas a faena fue significativamente menor, con 283.400 cabezas menos que en el primer semestre de 2025.

Producción de carne: el peso de faena compensó parcialmente

La menor cantidad de animales faenados impactó directamente en la producción de carne vacuna. En junio, se obtuvieron 259.800 toneladas equivalente res con hueso, un 8,3% más que en mayo, pero un 0,9% menos que en junio del año pasado. En el acumulado semestral, la producción totalizó 1,428 millones de toneladas, lo que representa una caída del 6,2% frente a las 1,522 millones de toneladas producidas en el mismo período de 2025.

El descenso de la producción fue menor que la caída de la faena gracias al incremento del peso de las reses.

Así lo afirmó Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC. En efecto, el peso promedio de las carcasas alcanzó en junio los 241,2 kilos, un 4,4% superior al registrado en igual mes del año pasado y un 0,7% por encima del promedio de mayo. En el semestre, el peso medio fue de 237,1 kilos, con una mejora interanual del 3%, lo que permitió compensar parcialmente la menor cantidad de animales procesados.

Por categorías, la producción de carne de novillos y novillitos cayó 6,3% en el semestre, pasando de 838.600 a 785.400 toneladas. También retrocedió la producción de carne de vacas (-6,7%) y de vaquillonas (-6,2%), mientras que la correspondiente a toros mostró un leve crecimiento del 3,8%.

Mayor participación de plantas exportadoras

El informe del Consorcio ABC también destaca un fortalecimiento del peso relativo de las empresas que lo nuclean. En junio, las plantas asociadas faenaron 443.400 bovinos, equivalentes al 41,2% de la faena nacional. Esta participación es superior al 40,5% de mayo y muy por encima del 33,8% registrado en junio de 2025. En el acumulado de enero a junio, las empresas del consorcio procesaron 2,337 millones de cabezas, concentrando el 38,8% de la faena nacional.

A pesar de la mejora observada durante junio, el panorama del primer semestre confirma un mercado ganadero caracterizado por una menor disponibilidad de hacienda, especialmente de categorías pesadas y hembras. En este contexto, el aumento del peso de faena ha sido un factor clave para atenuar parcialmente la caída en la producción total de carne.

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