Vista Energy acelera metas y eleva inversiones en Vaca Muerta
Vista Energy, la compañía petrolera fundada y presidida por Miguel Galuccio, ha anunciado una significativa aceleración de sus metas de producción, adelantándolas en dos años, y un ambicioso plan de inversiones récord para el período 2026-2028. Esta decisión estratégica se cimenta en una convergencia de factores clave que han reconfigurado el panorama del sector energético en Argentina.
Entre los detonantes de esta expansión se destacan la reciente adquisición de los activos de la noruega Equinor en Vaca Muerta, la sostenida cotización del barril de petróleo Brent por encima de los US$100 en el mercado internacional, y la determinación del Gobierno de ampliar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a proyectos de producción petrolera (upstream).
La compañía, que en apenas ocho años transitó de ser una startup a consolidarse como el segundo productor más importante del país, ha incorporado los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro, previamente operados por Equinor. Esta operación sumó 22.000 barriles diarios de petróleo equivalente a su producción, elevando el total de Vista a más de 160.000 barriles. Con este incremento, Vista no solo afianza su posición productiva, sino que también se consolida como el mayor exportador de crudo de Argentina, despachando actualmente el 70% de su producción (equivalente a 112.000 barriles).
“La reciente incorporación de activos le ha dado a Vista una mayor escala: nos permite dar un salto significativo en producción, exportaciones y capacidad de desarrollo en Vaca Muerta”, afirmó Galuccio en un comunicado.
Proyecciones financieras y plan de inversiones
El salto productivo de Vista viene acompañado de una revisión al alza en sus proyecciones financieras. La empresa estima un Ebitda ajustado de US$3000 millones para 2026, lo que representa un incremento del 58% respecto a los US$1900 millones proyectados en noviembre del año pasado. Para el presente año, el presupuesto de inversiones se elevó a US$1800 millones, un 12,5% más de lo anunciado a finales de 2025.
El horizonte de mediano plazo también fue ajustado significativamente. Vista proyecta invertir US$5600 millones entre 2026 y 2028, un 17% por encima de la proyección anterior. El objetivo es alcanzar una producción de 208.000 barriles diarios en 2028, un 16% más que la meta comunicada hace seis meses. A la fecha, la compañía ya ha invertido más de US$6500 millones en Argentina.
Un aspecto crucial del nuevo plan es la mejora en la generación de caja. Vista estima acumular un flujo de caja libre de US$2800 millones entre 2026 y 2028, un 87% superior a los US$1500 millones proyectados previamente. Con esta liquidez, la empresa busca reducir su deuda financiera y bajar el índice de apalancamiento neto a 1x veces antes de finales de 2026, dos años antes de lo previsto.
El RIGI como catalizador de inversiones
El contexto regulatorio ha jugado un papel fundamental en esta expansión. A través del decreto 105/2026, el Gobierno amplió y prorrogó hasta julio de 2027 el RIGI a principios de febrero, incorporando expresamente la explotación y producción de nuevos desarrollos de hidrocarburos. Para proyectos en Vaca Muerta y otras cuencas no marítimas, el monto mínimo de inversión requerido es de US$600 millones.
La extensión del régimen ha sido recibida positivamente por el sector como una señal de previsibilidad. Para una empresa como Vista, con una inversión ya comprometida de más de US$6500 millones en el país, la ampliación del RIGI al upstream despeja un conjunto de incentivos fiscales y cambiarios que reducen la incertidumbre sobre la rentabilidad futura de los proyectos.
La visión de largo plazo de Vista también fue actualizada. La compañía proyecta alcanzar una producción de 250.000 barriles diarios hacia 2030, un 25% más que los 200.000 contemplados en el plan anterior. Asimismo, espera generar un flujo de caja libre recurrente de US$2000 millones por año en ese horizonte, un 33% por encima de la proyección previa. Esta mejora se atribuye a los mayores niveles de producción esperados y a la consolidación de eficiencias operativas en sus bloques de Vaca Muerta.
La decisión de Equinor de reducir su exposición en Argentina para reasignar capital a otras geografías abrió una oportunidad estratégica para Vista. Los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro, al ser áreas con producción en marcha y una curva de desarrollo ya iniciada, permitieron a Vista acelerar su crecimiento sin los tiempos que requeriría un área virgen, sumando no solo barriles sino también valioso tiempo para su expansión.

