Actividad económica en CABA: el sector financiero impulsa un leve crecimiento, pero la industria y el comercio caen
La actividad económica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró un crecimiento del 0,7% en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período de 2025. Este leve avance se explica por el robusto desempeño del sector financiero, que experimentó un salto del 11,3%, mientras que la industria, el comercio y la construcción continúan en caída, según datos del Instituto de Estadística y Censos porteño.
A pesar del incremento interanual, el Producto Geográfico Bruto (PGB) desestacionalizado de CABA mostró una contracción del 0,8% en el primer trimestre de 2026 respecto al cuarto trimestre de 2025. El informe oficial destaca una desaceleración general de la actividad económica que se inició en el tercer trimestre de 2025.
El boom financiero: el motor del crecimiento porteño
El sector de la intermediación financiera emerge como el principal motor de la economía porteña, con un crecimiento interanual del 11,3%. Su peso es tal que ya representa el 16,6% del PGB de CABA, superando la suma de la industria y la construcción, que en conjunto alcanzan el 13,5%. Dentro de este sector, sobresalen los resultados de sociedades gerentes de fondos comunes de inversión, agentes y sociedades de bolsas, y la intermediación monetaria y financiera de entidades bancarias y no bancarias.
Las diferencias con los datos nacionales del INDEC, que reportaron una expansión del 0,7% trimestral y 2,3% anual, se atribuyen a la particular estructura económica de CABA. En la capital, predominan las actividades financieras, de servicios públicos y privados, comercio y construcción, a diferencia del resto del país donde las actividades agropecuarias y mineras, actualmente en expansión, tienen un mayor impacto.
Las caídas que preocupan: industria, comercio y construcción
Contrariamente al sector financiero, otras ramas productivas clave para el empleo y la inversión muestran un panorama preocupante:
- Industria manufacturera: Experimentó una caída del 2,4%, con un retroceso generalizado en casi todas sus ramas, a excepción de la industria farmacéutica.
- Comerción: Registró un resultado negativo del 2,4%, impulsado principalmente por la disminución en la venta al por mayor de productos de uso intermedio y la venta al por menor de muebles, artefactos para el hogar, ferretería y materiales de construcción.
- Construcción: Retrocedió un 1,4%, reflejando la desaceleración del sector.
Otros sectores también mostraron variaciones: el transporte, almacenamiento y comunicaciones creció un 3,6%, impulsado por los servicios de gestión y logística para el transporte de mercaderías y el transporte automotor de pasajeros (taxis y remises). Por otro lado, los servicios comunitarios, sociales y personales cayeron un 4,1%, y los servicios de hogares privados que contratan servicio doméstico retrocedieron un 1,7%.

