Crédito UVA: El Banco Nación lanza una línea para regularizar deudas de consumo ante la creciente mora
El Banco Nación (BNA) anunció la incorporación de una nueva línea de crédito UVA destinada a la regularización de deudas de consumo, en un contexto de creciente preocupación por la morosidad en los hogares argentinos. Esta herramienta busca acompañar a individuos con compromisos financieros en situación irregular, ofreciendo condiciones favorables para sanear sus finanzas.
La propuesta, denominada “Programa de Regularización de Clientes en Situación de Morosidad”, contempla una tasa nominal anual (TNA) fija del 12% para quienes perciban sus haberes a través de la entidad, y del 14% para el resto de los usuarios. El plazo de financiación puede extenderse hasta 120 meses.
La decisión del BNA se enmarca en un escenario de aumento sostenido de la morosidad. Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central (BCRA), la morosidad de las familias alcanzó el 12,1% en abril, un incremento de 0,5 puntos porcentuales en un mes y 8,4 puntos respecto al año anterior. Este nivel no se registraba desde 2004, marcando un máximo en 22 años.
Detalles de la nueva línea y requisitos
La línea de crédito permite refinanciar deudas originadas tanto en pesos como bajo la modalidad UVA, con actualización por CER. El Banco Nación destacó que la iniciativa busca “ampliar las opciones de refinanciación disponibles y ofrecer un instrumento que permita ordenar compromisos vencidos, facilitar la recuperación de la capacidad de pago y sostener el cumplimiento de las obligaciones en el tiempo”.
Para acceder a la tasa preferencial del 12% TNA, los interesados deberán mantener el cobro de sus haberes en el BNA durante toda la vigencia del préstamo. Esta línea está dirigida específicamente a usuarios en situación irregular, clasificados dentro de las categorías 3, 4 o 5 según las normas de clasificación de deudores del BCRA. Los requisitos para solicitarla incluyen:
- Personas en actividad laboral, jubilados y/o pensionados que perciban sus haberes a través del Banco Nación.
- Autónomos, monotributistas y usuarios que no cobren sus haberes en la entidad.
- Deudores monoproducto amparados por la normativa para Microempresas/Emprendedores, siempre que integren cartera de consumo.
El BNA informó que la línea estará vigente a partir del lunes 29 de junio, y los clientes interesados deberán acercarse a las sucursales para solicitar la refinanciación o recibir más información.
Un “kit de soluciones” para afrontar la deuda
Esta nueva oferta se suma a un “kit de soluciones” que el Banco Nación lanzó a fines de mayo, con el objetivo de que sus clientes puedan ordenar sus obligaciones financieras de manera sostenible y previsible. Entre las opciones disponibles se encuentran:
Préstamo personal de unificación de deudas: Un crédito que permite consolidar múltiples deudas en una sola cuota mensual. Dirigido a personas con cuotas vencidas e impagas en el BNA, en situación crediticia 1 o 2. Se estructura bajo la modalidad UVA, con opción de cobertura CER-CVS, y financia hasta el 100% de la deuda consolidada, con un máximo de $100 millones. Sin desembolso de efectivo, se aplica directamente a la cancelación de obligaciones.
Consolidación de deudas: Préstamo personal para quienes perciben sus haberes a través del Banco Nación, con situación regular o irregular no judicializada. Permite unificar todas las deudas (tanto en el BNA como en otras entidades) en un solo crédito. Ofrece tasa fija, plazos de hasta 72 meses, una TNA del 65% y montos de hasta $100 millones.
Refinanciación de saldos de tarjeta de crédito: Disponible para clientes con hasta 90 días de atraso en el pago de una tarjeta de crédito del BNA. Posibilita reestructurar saldos pendientes de hasta $10 millones, con plazos de hasta 60 meses y una TNA del 35%. Para situaciones con más de 90 días de atraso, existen alternativas de financiación de hasta 96 meses, sujetas a evaluación.
Evaluación personalizada: Cada solicitud es analizada individualmente por equipos especializados del BNA, considerando el perfil del usuario, su situación financiera y las características de las obligaciones a reorganizar, para ofrecer alternativas adecuadas.

