Política

Tregua en Diputados: el PRO, la UCR y bloques provinciales frustraron la interpelación a Manuel Adorni

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La Cámara de Diputados no consiguió este miércoles reunir el quorum necesario para habilitar la sesión especial convocada por la oposición, que buscaba debatir la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y una eventual moción de censura. La ausencia de legisladores del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y varios bloques provinciales frustró la iniciativa, confirmando un acuerdo político tejido por el Gobierno en las últimas horas para evitar una definición en el recinto.

La sesión, pautada para las 14, quedó sin efecto debido a la decisión de los bloques dialoguistas de no bajar al recinto. Solo 117 diputados se hicieron presentes, insuficientes para abrir el debate. A cambio de este respaldo, el oficialismo se comprometió a habilitar la comisión de Asuntos Constitucionales a partir del miércoles próximo para discutir allí el procedimiento y los alcances de una posible interpelación.

Los aliados que garantizaron la gobernabilidad

La estrategia de no dar quorum no se limitó únicamente al PRO, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y la UCR. También se sumaron a esta postura los bloques provinciales que habitualmente garantizan la gobernabilidad a La Libertad Avanza (LLA). Entre los legisladores ausentes se encuentran los vinculados a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Marcelo Orrego (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut), Leandro Zdero y Maximiliano Pullaro (Santa Fe).

La decisión de estos espacios responde a la intención de evitar el costo político de impulsar la caída del jefe de Gabinete o aparecer alineados con una ofensiva liderada por el kirchnerismo. Esta salida permite a los libertarios ganar tiempo para intentar descomprimir la crisis y proteger la agenda legislativa del Gobierno, mientras que los aliados evitan una confrontación directa que podría haber acelerado la remoción del funcionario.

La estrategia fue coordinada entre el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, y los principales referentes de los bloques que suelen acompañar al oficialismo. El objetivo era desactivar una sesión que amenazaba con monopolizar la agenda parlamentaria y poner en riesgo la aprobación de proyectos económicos clave que el Gobierno aspira a tratar este miércoles. Entre ellos, el acuerdo para pagar US$171 millones a los holdouts Bainbridge y Attestor, y el denominado “Súper RIGI”, un régimen de incentivos para inversiones superiores a los US$1000 millones.

La apertura de la comisión de Asuntos Constitucionales representa una salida intermedia. El oficialismo acepta discutir la situación de Adorni, pero traslada el debate a una instancia que le permite ganar tiempo y diluir, al menos por ahora, cualquier intento de avanzar con una moción de censura. Este movimiento también envía un mensaje al Senado, donde la semana pasada se avanzó con la interpelación en el recinto sin despacho de comisión o el voto de los dos tercios, en el marco de una disputa por la interpretación del artículo 101 de la Constitución Nacional, que regula la moción de censura para el jefe de Gabinete.

El debate en minoría de la oposición

Pese al fracaso de la sesión, una parte de la oposición decidió permanecer en el recinto y dar un debate en minoría para capitalizar políticamente la controversia que rodea al jefe de Gabinete. El mensaje implícito es que el oficialismo logró evitar una votación, pero no clausurar la discusión sobre la situación de Adorni.

Permaneció en el recinto Unión por la Patria (UP), la Coalición Cívica (CC), el Frente de Izquierda, dos catamarqueños ligados al gobernador Raúl Jalil, Marcela Pagano (Coherencia) y la radical Karina Banfi. El bloque Provincias Unidas se dividió: solo dieron el presente los jujeños de Carlos Sadir, los socialistas y el radicalismo crítico de Martín Lousteau y Pablo Juliano. Los cordobeses también se escindieron: Carlos Gutiérrez, Juan Brugge y Juan Schiaretti avalaron la sesión mientras que los más ligados al gobernador Martín Llaryora, como Ignacio García Aresca, se ausentaron.

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