Sociedad

Homenaje en Cañuelas: descendientes de Güemes reviven el legado del prócer con «Los Infernales»

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Un campo en Cañuelas fue el escenario de un emotivo encuentro familiar el pasado domingo, donde un centenar de descendientes del general Martín Miguel de Güemes se congregó para rendir homenaje al prócer salteño. Conmemorando el 205° aniversario de su fallecimiento, la reunión destacó por la presencia de jinetes ataviados con el emblemático poncho colorado y banda negra, símbolo de Los Infernales.

La iniciativa surgió de la rama porteña de la familia, mayormente descendiente del médico Luis Güemes, nieto del general. “Hace bastante que teníamos ganas de hacer una juntada así, tan masiva. Esta vez fuimos alrededor de 100 personas. Por lo menos cuatro generaciones”, explicó Dolores ‘Lola’ Güemes, una de las organizadoras del evento y descendiente del caudillo norteño.

Una tradición para mantener vivo su legado

El encuentro, que tuvo lugar en una estancia familiar en Cañuelas, se gestó entre primos vecinos que comparten terrenos originales divididos. “Un día dijimos: ‘¿Por qué no nos juntamos y hacemos, con motivo del aniversario de Güemes, un festejo grande?’”, relató Lola Güemes. La jornada fue una mezcla de memoria y celebración, buscando inculcar en las nuevas generaciones el orgullo y los valores legados por Martín Miguel de Güemes.

Es bueno que las nuevas generaciones mamen también ese orgullo que tenemos de siempre tener presente a Güemes, de conocer sus hazañas, de que los chicos sepan de dónde vienen, qué hizo el general y qué tiene que ver con ellos y con la familia. Es una forma de mantenerlo vivo.

Desde el viernes por la noche, la preparación del evento fue ardua, con tareas asignadas a cada participante. La gastronomía campestre incluyó tradicionales empanadas salteñas y un suculento guiso de lentejas, cocido lentamente al fuego de las brasas. Los primos de los campos vecinos llegaron a caballo, completando una postal gauchesca.

El papel crucial de Güemes en la independencia

Dos siglos después de su muerte, la figura de Güemes trasciende el ámbito familiar y se recuerda como un pilar fundamental en las luchas por la libertad sudamericana. Juan Martín Güemes, padre de Lola y estudioso de la vida del general, junto con Francisco Lanusse Güemes, destacaron su rol trascendente.

Güemes privilegió la independencia de las Provincias Unidas por sobre toda otra cosa. De ahí el ámbito continental de su actuación. En combinación permanente con (José de) San Martín, el plan de Libertador de avanzar por Chile y Perú no hubiera sido siquiera pensable sin Güemes.

Los descendientes también enfatizaron que Güemes mantuvo un vínculo de “igual a igual” con figuras como San Martín y Belgrano. Además, aclararon un “aserto instalado” erróneo: “Téngase en cuenta, desvirtuando cierto aserto instalado, que Salta se hallaba por aquel entonces geográficamente en mitad de las Provincias Unidas, lo que significó que el prócer jamás defendió una frontera”. El general salteño fue el único prócer independentista muerto en combate, falleciendo mientras se preparaba para una acción de pinzas contra los realistas en el Alto Perú.

Folklore, brindis y el poncho de «Los Infernales»

La tarde en Cañuelas transcurrió con mates, pastelitos y un ambiente de peña. “Llegaron la guitarra, los bombos y demás. La gente empezó a cantar y a bailar”, comentó Lola Güemes, detallando que el repertorio fue de folklore, principalmente salteño. Uno de los momentos más emocionantes fue cuando todos cantaron juntos Campanitas y recordaron a familiares fallecidos, como Luis y Francisco Güemes.

El distintivo poncho de Los Infernales, de color rojo o bordó con una banda negra, fue una constante entre los asistentes. Esta banda representa el luto posterior a la muerte de Güemes. Juan Martín Güemes explicó que “Los Infernales” eran un escuadrón de élite, integrado por gauchos de Salta, Jujuy y Tarija, formado por el propio general y nombrado así en oposición a “Los Angélicos” españoles.

La ceremonia al aire libre incluyó fogones, carretas y la presencia de las banderas argentina y salteña. El brindis fue un momento clave, con un “¡Salud!” en honor al general y el agradecimiento por su legado. “Se brindó también por todo el orgullo que nos da saber que fue el único general muerto en combate y recordarlo siempre nos da una emoción muy grande”, afirmó Lola Güemes, resumiendo los valores de su antepasado en “amor por la patria, liderazgo, humildad y coraje, teniendo en cuenta que dio la vida por la Independencia de su país”.

La muerte del general Güemes

Martín Miguel de Güemes fue herido de bala en la espalda el 7 de junio de 1821 en Salta, víctima de una emboscada realista. Durante su agonía en un descampado, rechazó las ofertas de rendición, atención médica y sobornos del general español Pedro Antonio Olañeta. Antes de morir, diez días después, el 17 de junio, en La Quebrada de la Orqueta, a sus 36 años, ordenó al coronel Jorge Enrique Vidt continuar la guerra hasta la victoria final.

Los descendientes porteños sueñan con una reunión aún más grande que incluya a la rama salteña de la familia, participando en la tradicional vigilia bajo las estrellas que se realiza cada 17 de junio frente al Monumento a Güemes en la capital provincial. “Nos da un orgullo enorme saber que venimos de ahí, de todos los logros del general, de la importancia que tuvo para el país”, concluyó Lola Güemes, destacando la emoción que generó la declaración de feriado nacional en honor al prócer. Al caer el sol, los ecos familiares y la promesa de un nuevo encuentro anual sellaron el merecido homenaje al general Güemes, lejos de sus pagos salteños.

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