Adiós al cúter y el troquel: el Ministerio de Salud digitaliza la compra de medicamentos
La clásica escena del farmacéutico recortando un pequeño troquel de la caja de un medicamento para pegarlo en la receta impresa tiene los días contados. Una resolución del Ministerio de Salud, publicada recientemente en el Boletín Oficial, promete transformar progresivamente esta práctica, buscando modernizar y digitalizar el proceso de validación en la dispensa de fármacos en todo el país.
La medida apunta a reemplazar el tedioso sistema manual por un esquema que prioriza la conectividad digital y la utilización de herramientas como el token digital, lo que impactará directamente en la forma en que los pacientes adquieren sus tratamientos y cómo las farmacias gestionan sus ventas con las obras sociales y prepagas.
El fin de un ritual: ¿para qué servía el troquel?
El troquel, ese pequeño cartoncito extraíble de la caja, es en esencia un rótulo de identificación del medicamento. Contiene un código de barras, el nombre del producto y su presentación (miligramos/mililitros y cantidad), datos que permiten identificar unívocamente cada unidad. Su función principal ha sido servir como una constancia física de la dispensa: al ser adherido a la receta (manuscrita u hoy impresa), certificaba que una caja específica de medicamento había sido entregada a la persona que presentaba la prescripción.
Históricamente, este sistema ha sido crucial para las obras sociales y prepagas. El papel con el troquel pegado o abrochado funcionaba como un respaldo físico de lo que la farmacia facturaba a los financiadores. Los departamentos de auditoría de cada prestador revisaban, con mayor o menor detalle, estas constancias para verificar la coherencia entre los medicamentos dispensados y lo facturado. Incluso, grandes financiadores como PAMI contratan a cámaras de farmacias, como FEFARA, para escanear y procesar millones de recetas mensuales y detectar posibles errores o faltantes.
Qué cambia con la nueva resolución
La Resolución 638/2026 del Ministerio de Salud no menciona explícitamente la palabra “troquel”, pero su espíritu y articulado apuntan directamente a su desaparición. El artículo 2 establece que, a partir de ahora y con un plazo de implementación de 180 días, se reconocerán “el token digital o los mecanismos equivalentes, como métodos válidos para la identificación del paciente en el acto de dispensa de medicamentos ambulatorios, en tanto sean emitidos por plataformas que cuenten con mecanismos idóneos de registración y autenticación”.
Esto significa que el token digital, que ya utilizan algunos afiliados y prestadores, adquirirá un rol central. El artículo 1 complementa esta visión al indicar que “las farmacias deberán utilizar sistemas de gestión que adopten mecanismos digitales para la validación y registro del acto de dispensa de medicamentos ambulatorios, promoviendo la eliminación de soportes físicos y la implementación de mecanismos tendientes a mejorar el registro e identificación en el acto de dispensa”. En la práctica, con la receta ya en la “nube farmacéutica”, la validación de la identidad del paciente se realizará por DNI o token digital, eliminando la necesidad de imprimir la receta, recortar y pegar el troquel, y completar datos personales de puño y letra.
Además, la normativa contempla la dispensa a terceros autorizados, permitiendo la delegación mediante token digital o credenciales digitales del paciente, aunque siempre se requerirá el registro del documento de identidad de quien retire físicamente el medicamento.
Desafíos y expectativas de la digitalización
Si bien la industria farmacéutica ha expresado su acuerdo con la medida, la implementación a nivel nacional presenta varios desafíos. Uno de ellos es la heterogeneidad de las redes digitales de interconectividad entre farmacias, obras sociales y autoridades de control en las distintas jurisdicciones. El éxito dependerá de que estas redes funcionen de manera fluida y homogénea en todo el país, garantizando la protección de los datos personales de los pacientes y evitando la reutilización de recetas.
Actualmente, provincias como San Luis y Santa Fe ya han avanzado en la modernización de estos procesos. La nueva resolución impacta directamente en la Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego, y espera la adhesión del resto de las jurisdicciones. Otro punto crítico es la calidad de las plataformas utilizadas por las farmacias para validar las recetas, con advertencias sobre la persistencia de posibles vulnerabilidades que permitan la reutilización de recetas electrónicas, similar a los troqueles adulterados del pasado.
“Las farmacias deberán utilizar sistemas de gestión que adopten mecanismos digitales para la validación y registro del acto de dispensa de medicamentos ambulatorios, promoviendo la eliminación de soportes físicos y la implementación de mecanismos tendientes a mejorar el registro e identificación en el acto de dispensa.”

