Innovación argentina: el INTA y Gensus lanzan Arandú, un algodón resistente a herbicidas con 13% más de rinde
Argentina marca un hito en la investigación agropecuaria mundial con la presentación de Arandú INTA BGRR IMICott, la primera variedad de algodón resistente a herbicidas imidazolinonas que se cultivará en el país. Este logro, fruto de la colaboración entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la empresa semillera Gensus, promete revolucionar la producción algodonera con mayor rendimiento, mejor calidad de fibra y estabilidad.
La nueva variedad, cuyo nombre significa “sabiduría” en guaraní, fue presentada el 11 de junio en Avia Terai, Chaco. En ensayos preliminares, Arandú demostró mejoras significativas: un aumento del rendimiento cercano al 12 por ciento, una mejora en la calidad de fibra de aproximadamente el 7 por ciento y un ahorro estimado en costos de herbicidas de alrededor del 30 por ciento. Estas cifras representan un avance crucial para los productores de algodón, ofreciendo una alternativa más rentable y sostenible frente a los desafíos actuales del cultivo.
Un desarrollo estratégico para el sector
Durante la presentación, Carlos Vera, vicepresidente del INTA, destacó la importancia de esta innovación. “Arandú es una muestra concreta del aporte del INTA enfocado en generar soluciones que lleguen al productor y tengan impacto real en los territorios”, afirmó. Vera enfatizó que este logro es el resultado de años de trabajo de investigadores y mejoradores que conocen a fondo las condiciones productivas de la región y las necesidades específicas de los trabajadores del campo. Subrayó también que la investigación pública alcanza su verdadero valor cuando se articula con el sector privado para transformar el conocimiento en tecnología disponible.
Por su parte, Pablo Vaquero, presidente de Gensus, remarcó que Arandú “no es una promesa: es una herramienta disponible, validada y orientada a mejorar la competitividad del cultivo”. Vaquero explicó que la variedad mejora la ecuación productiva con más rendimiento, mejor fibra, un manejo más ordenado, mayor estabilidad y una mejor previsibilidad, elementos clave para que el productor pueda tomar decisiones informadas y estratégicas.
Atributos y proyecciones futuras
Los especialistas describieron a Arandú como una variedad con un ciclo más largo, mayor plasticidad y una arquitectura de planta diferenciada. Presenta una estructura abierta con una mejor distinción entre ramas vegetativas y fructíferas, lo que favorece un mayor número de puntos de producción y, consecuentemente, un mejor crecimiento y maduración del cultivo. Además, combina una excelente longitud de fibra con altos niveles de productividad, una asociación poco frecuente en los programas de mejoramiento genético.
Mauricio Tcach, investigador del INTA, señaló que este desarrollo responde a una demanda concreta del sector productivo para incorporar nuevas herramientas tecnológicas y ampliar la oferta de germoplasma disponible. Tcach adelantó que Arandú es el primer paso del “Nuevo Camino del Algodón”, una propuesta que contempla una serie de innovaciones tecnológicas en genética y manejo para los próximos cinco años, incluyendo la inscripción de diez nuevas variedades durante este período.
“Este logro es resultado del trabajo de investigadores y mejoradores, que conocen las condiciones productivas de la región y las necesidades concretas de quienes trabajan en el campo; pero también demuestra que la investigación pública alcanza su verdadero valor cuando se articula con el sector privado para transformarse en tecnología disponible para los productores”, dijo Carlos Vera.

