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Brasil amenaza el liderazgo argentino en harina de soja y consolida su dominio agrícola

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Las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para la campaña 2026/27 confirman la consolidación de Brasil como potencia agrícola global, con un notable aumento en sus estimaciones de producción de maíz y soja. Este avance brasileño plantea un desafío directo para la Argentina, especialmente en el mercado de la harina de soja, donde podría perder su histórico liderazgo.

Para la soja, Brasil proyecta un volumen récord de 186 millones de toneladas para 2026/27, lo que representa un incremento de 90 millones de toneladas respecto a la campaña 2015/16. Este crecimiento, equivalente a dos cosechas argentinas en poco más de una década, se atribuye en parte al sostenido avance en la mejora genética y a la adhesión de los productores brasileños a la compra de semillas certificadas.

En contraste, la producción de soja en Argentina se ha mantenido estancada, oscilando entre 45 y 50 millones de toneladas en el mismo período. Esta falta de crecimiento se explica por una constante caída en la superficie de siembra, con pérdidas de tres millones de hectáreas, y por la persistencia de las retenciones del 24% para el poroto y del 22,5% para el aceite y la harina de soja. Estas políticas, consideradas por algunos como una «política anti-soja», impactan negativamente en la rentabilidad del cultivo, especialmente en zonas alejadas de los puertos o con bajos rendimientos.

La harina de soja: un liderazgo en riesgo

El aumento en la producción de soja de Brasil tiene una consecuencia directa en el mercado de la harina. En los últimos cinco años, con proyecciones hasta 2026/27, las exportaciones brasileñas de harina de soja pasaron de 20,2 a 26,9 millones de toneladas, un incremento del 33%. Durante el mismo lapso, Argentina elevó sus exportaciones de 26,6 a 29,4 millones de toneladas, un crecimiento del 10,5%.

Hace cinco años, las exportaciones de harina de soja de Brasil representaban el 76% de las argentinas; hoy esa relación se ubica en el 91,5%. De continuar esta tendencia y de mantenerse el actual esquema de retenciones en Argentina, es «muy probable que Brasil desplace por primera vez en la historia a la Argentina como primer exportador mundial de harina de soja», señala el análisis de Pablo Adreani & Asociados.

Maíz: un panorama con potencial alcista

En cuanto al maíz, Brasil proyecta un volumen de producción de 139 millones de toneladas para 2026/27, superando los 135 millones de la cosecha anterior. Estados Unidos, por su parte, estima una producción de 406 millones de toneladas, una caída de 26 millones respecto a 2025/26. Para Argentina, el USDA proyecta 55 millones de toneladas, frente a los 49 millones de la cosecha actual.

La significativa baja en la producción de maíz estadounidense impacta directamente en sus exportaciones, que disminuyen de 54,4 a 49,7 millones de toneladas. Este escenario global, con una menor oferta de Estados Unidos, podría generar un efecto alcista en el precio del maíz de la próxima cosecha, beneficiando a países exportadores como Brasil y Argentina.

El autor es presidente de Pablo Adreani & Asociados

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