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Interna peronista: la muerte del Indio Solari no acercó a Kicillof y Máximo Kirchner

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LA PLATA.- La reciente muerte del popular cantante de rock conocido como Indio Solari generó un breve acercamiento telefónico entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Los referentes del peronismo bonaerense dialogaron para coordinar la logística del multitudinario funeral, que implicó una movilización masiva de fanáticos y requirió el apoyo de municipios aliados. Sin embargo, este intercambio no logró disipar los viejos rencores ni las cuentas pendientes que dividen a ambos dirigentes, y el diálogo no se amplió a cuestiones políticas de fondo.

Lejos de un deshielo que pudiera allanar el camino hacia una unidad, en ambos espacios la tensión persiste. La confrontación interna por la definición de un liderazgo con vistas a las elecciones de 2027 sigue siendo el eje central, sin que la coyuntura del funeral del artista haya habilitado una conversación sobre los desafíos políticos pendientes.

Las PASO, único punto de acuerdo y la reforma política

Actualmente, el único punto de coincidencia entre los sectores de Kicillof y Máximo Kirchner dentro del peronismo bonaerense es la necesidad de sostener las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) tanto a nivel nacional como provincial. Esta postura se opone a iniciativas como la propuesta del ministro del Interior, Diego Santilli, de eliminar las PASO en ciertos distritos afines.

Ambos dirigentes consideran que la contienda por el liderazgo entre Cristina Kirchner y Kicillof debe dirimirse en las urnas, a menos que el gobernador acepte los términos de la expresidenta, una condición que hoy se considera inaceptable para Kicillof. Además, la interna de 2023 entre Sergio Massa y Juan Grabois es vista como un antecedente positivo dentro del Frente de Todos, lejos de una síntesis forzada.

En la provincia de Buenos Aires, las PASO fueron suspendidas por única vez para 2025, pero están vigentes para el próximo año. No existe voluntad en el oficialismo provincial de volver a suspenderlas. Este escenario podría llevar a los bonaerenses a enfrentar al menos tres elecciones, incluyendo una posible convocatoria anticipada a elecciones provinciales, una prerrogativa que el gobernador está dispuesto a jugar.

La disputa por la sucesión y los mensajes cruzados

La elección del postulante peronista para suceder a Axel Kicillof en la provincia está lejos de tener consenso. El gobernador, aunque no se lanzó formalmente como candidato a Presidente, trabaja para posicionarse como una alternativa a Javier Milei y necesita un triunfo en la provincia antes de la elección nacional. Esta aspiración irrita profundamente al espacio de Máximo Kirchner.

Recientemente, el diputado Kirchner expresó que la expresidenta, actualmente bajo prisión preventiva, debería ser candidata. Mencionó también a Eduardo Wado de Pedro como uno de los armadores del Frente de Todos, recordando que De Pedro ya buscó ampliar la base de sustentación, lo que Kicillof intenta ahora. Se abren interrogantes sobre quién podría ser la alternativa camporista si Cristina Kirchner no pudiera competir, y si esto habilitaría internas con otros dirigentes como Sergio Uñac, Ricardo Quintela, o incluso Juan Grabois, quien ya se lanzó como precandidato presidencial.

En un mensaje velado hacia Kicillof, Máximo Kirchner deslizó:

“Dicen que no queremos la unidad. Nos ponen como divisores. No es así.”

Y agregó:

“Estamos a favor de las PASO. Hay personas que quieren el poder sin saber para qué.”

También reiteró el compromiso de su espacio para que

“Cristina – que esta proscripta- pueda competir”.

Estos mensajes apuntan directamente a Kicillof, quien no visita a la expresidenta, no la llama y no milita una candidatura presidencial bajo promesa de indulto. Según un diputado nacional, la única forma de evitar una PASO sería que Kicillof llame a Cristina y acuerde un plan nacional, que eventualmente incluiría la designación de un vicepresidente y un gobernador por parte de ella para asegurar un triunfo desde la provincia de Buenos Aires. Estos términos son, hoy por hoy, inaceptables para el gobernador.

Kicillof busca ampliar su base y la Legislatura paralizada

El gobernador busca expandir su base de sustentación más allá del Partido Justicialista, que a nivel nacional maneja Cristina Kirchner, a través del Movimiento Derecho al Futuro. Mientras intenta consolidar este movimiento, debe gobernar una provincia con una Legislatura donde necesita el apoyo de La Cámpora y de los sectores peronistas tradicionales. La Legislatura bonaerense se encuentra semiparalizada en temas de gestión cruciales para la salud, seguridad, justicia y economía, debido a la discusión política que atraviesa al poder.

Con al menos siete candidatos para suceder a Kicillof –entre ellos Mariel Fernández, Gabriel Katopodis, Julio Alak, Jorge Ferraresi, Federico Otermín, Mayra Mendoza y Leonardo Nardini–, en el entorno del gobernador admiten que no hay forma de dirimir un liderazgo sin una PASO. No se vislumbra una candidatura de consenso bajo la condición de que Cristina designe un vicepresidente para acompañar al dirigente del Movimiento Derecho al Futuro.

Para Máximo Kirchner, un primer paso sería una visita de Kicillof a la expresidenta para denunciar las condiciones de su detención. Desde la perspectiva de Kicillof, el primer paso sería encontrar un aval incondicional de sus antiguos socios políticos para gobernar una provincia que considera “asfixiada” económicamente por el presidente de la Nación. La fórmula de unidad y consenso no ha entrado en etapa de negociación, y el diálogo limitado por el funeral del Indio Solari no ha logrado generar una continuidad en términos políticos.

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