DeportesEl Mundo

Investigación a la AFA: la Justicia de EE.UU. cita a un gran jurado y pone la lupa sobre Tapia y Faroni

Compartir:

La investigación penal que lleva adelante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos sobre las finanzas de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dará un salto procesal determinante este jueves. Un gran jurado federal en Miami comenzará a recibir declaración bajo juramento a un testigo clave, en el marco de una causa que indaga un presunto esquema de lavado de activos y fraude bancario por más de US$ 300 millones.

La citación compulsiva (subpoena) fue dispuesta a pedido del fiscal senior Michael Berger, del Distrito Sur de Florida, junto a los investigadores Patrick Gushue y Christopher Ting. El convocado, cuya identidad se mantiene bajo estricta reserva pero que cuenta con información de primera mano sobre las operaciones internas, deberá entregar registros físicos y electrónicos vinculados al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia; al tesorero Pablo Toviggino; al empresario teatral y contratista Javier Faroni; y a Diego Lucero.

El foco de la pesquisa está puesto en la firma TourProdEnter LLC, constituida en territorio estadounidense por Faroni, la cual obtuvo en 2021 un contrato exclusivo para la recaudación y administración de fondos internacionales de la selección argentina. A través de esa compañía habrían ingresado cobros por contratos comerciales con firmas como Adidas (US$ 60 millones) y Warner (US$ 40 millones), además de premios y partidos amistosos, canalizados mediante cuentas en los bancos Citibank, JP Morgan, Bank of America, Synovus y PNC Bank. Paralelamente, como informó este medio Causa AFA: la Justicia vuelve a debatir la competencia en la investigación contra Claudio Tapia, las maniobras judiciales alrededor de la cúpula del fútbol argentino también mantienen frentes abiertos en los tribunales locales.

Documentación y desvíos bajo sospecha

Entre los aspectos más delicados de la presentación requerida por la fiscalía figura la entrega de todas las comunicaciones directas entre las autoridades de la AFA y los intermediarios comercializadores. Los agentes del FBI y los fiscales del Departamento de Justicia buscan determinar si existió una facturación apócrifa o la derivación injustificada de fondos a terceros. Específicamente, la investigación sigue la pista de unos US$ 57 millones que habrían sido transferidos desde la firma contratista hacia sociedades pantalla ligadas a beneficiarios de planes sociales en la Argentina.

La citación a declarar ante un gran jurado (“grand jury”) no implica por sí misma una imputación formal para la persona convocada, sino un paso necesario para evaluar si existe “causa probable” para formular un indictment o acusación penal definitiva. No obstante, en los pasillos de los tribunales norteamericanos anticipan que la recolección de pruebas y los testimonios —hay al menos seis personas en la lista de citados— podrían extender la investigación durante varios meses antes de que se formalicen cargos concretos contra los implicados.

El antecedente del FIFAgate y los plazos judiciales

El origen de esta causa en suelo estadounidense se remonta a las acciones emprendidas por el empresario Guillermo Tofoni, quien logró órdenes de exhibición de documentos (discoveries) en los estados de Delaware y Georgia para acceder a los estados de cuenta de TourProdEnter LLC. A partir de esa documentación, la Unidad de Integridad Bancaria de Estados Unidos y agentes del FBI en Miami —encabezados por Brett Skiles— iniciaron rondas de contactos con antiguos directivos, empresarios y sponsors.

Fuentes con conocimiento de los expedientes del Departamento de Justicia recuerdan que los procesos financieros de escala transnacional demandan tiempos prolongados. A modo de antecedente, la histórica investigación conocida como FIFAgate comenzó sus movimientos silenciosos en 2011, pero recién derivó en detenciones masivas y acusaciones públicas cuatro años después, en mayo de 2015. De esta forma, la AFA enfrenta un horizonte judicial prolongado en los tribunales norteamericanos.

Compartir: