Cataratas del Iguazú: evalúan reabrir la Garganta del Diablo durante el fin de semana tras la crecida del río
El paseo a la Garganta del Diablo, el circuito más emblemático de las Cataratas del Iguazú, podría reabrir sus puertas entre la tarde de este sábado y la jornada del domingo. La reapertura plena del atractivo dependerá de la evolución climática en el sur de Brasil y de que se mantenga la ausencia de precipitaciones en la cuenca alta del río Iguazú.
El acceso al tradicional mirador había sido interrumpido de forma preventiva el miércoles pasado a causa de un fuerte incremento en el caudal del río, que llegó a alcanzar los 8.500 metros cúbicos por segundo, muy por encima de los 1.500 metros cúbicos habituales. Como parte de los protocolos de resguardo, operarios de la empresa concesionaria Iguazú Argentina SA rebatieron las barandas del tramo de 1,2 kilómetros de pasarelas para evitar que los troncos y sedimentos arrastrados por la corriente provocaran daños estructurales.
Monitoreo constante y buen ritmo turístico
La interrupción de las lluvias en territorio brasileño trajo alivio a las autoridades del Parque Nacional Iguazú y de la empresa concesionaria, quienes mantienen contacto permanente con la Companhia Paranaense de Energia. Esta firma opera cuatro represas aguas arriba y colabora en la regulación del caudal mediante la maniobra de sus compuertas.
A pesar del cierre preventivo del salto principal, la actividad turística en el parque nacional se mantiene con un alto nivel de concurrencia en los demás circuitos.
“Los demás paseos están habilitados. El parque es muy grande, tiene tres circuitos —Inferior, Superior y Garganta del Diablo— y también otras actividades. Durante el día, los circuitos Inferior y Superior siguen operando normalmente”
Así lo confirmó Carol da Rosa, gerenta de Iguazú Argentina SA. Para la presente temporada de vacaciones de invierno, las proyecciones indican que el parque alcanzará los 190.000 visitantes, superando la cifra de 169.815 registrada en la temporada anterior.
El antecedente de 2023 y la previsión ante El Niño
Las maniobras preventivas adoptadas responden a la experiencia de octubre de 2023, cuando un pico de crecida extraordinario de 24.000 metros cúbicos por segundo desplazó 79 tramos de la pasarela y obligó a encarar tareas de reconstrucción que demandaron nueve meses de obra.
De cara a los próximos meses, los equipos técnicos de Parques Nacionales y del concesionario siguen de cerca el desarrollo del fenómeno meteorológico de El Niño. Ante la posibilidad de nuevas lluvias intensas aguas arriba a partir de septiembre, la prioridad de las autoridades se enfoca en aplicar protocolos dinámicos que protejan la infraestructura y permitan habilitar las pasarelas en plazos breves apenas baje el nivel del agua.

