Sociedad

Seguridad Vial: 46.871 muertes en 10 años y la velocidad como factor clave

Compartir:

Cada 10 de junio, Argentina conmemora el Día Nacional de la Seguridad Vial, una fecha que invita a reflexionar sobre la alarmante realidad de los siniestros viales en el país. Las cifras, que representan tragedias humanas, dimensionan un problema que persiste: durante 2025 se registraron 4060 víctimas fatales en todo el territorio nacional.

La magnitud del desafío se evidencia aún más al analizar la última década. Según informes de siniestralidad vial fatal elaborados por la Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Economía, 46.871 personas perdieron la vida en siniestros viales en Argentina en los últimos diez años. Este dato incluye los períodos de menor circulación de 2020 y 2021, cuando las restricciones por la pandemia redujeron significativamente el tránsito.

Martín Py, gerente de Alianzas de Strix, una compañía dedicada al monitoreo y trazabilidad de activos, subraya que uno de cada dos siniestros ocurre en rutas nacionales y provinciales, y seis de cada diez siniestros fatales se producen por colisiones. En este contexto, los motociclistas se perfilan como el grupo más vulnerable: representaron casi la mitad (46%) de las víctimas fatales a nivel nacional en 2025, afectando principalmente a jóvenes de entre 15 y 34 años.

Desde la Comisión de Seguridad Vial de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM) enfatizan la responsabilidad compartida, pero con un peso primario en el propio motociclista. “Si bien la responsabilidad es compartida, el motociclista tiene una responsabilidad primaria: proteger su propia vida. Esa responsabilidad comienza con una decisión que parece simple, pero que en la práctica muchos aún evitan: utilizar un casco certificado que cumpla con normas internacionales”, señalaron desde CAFAM.

La situación empeoró en 2025 respecto al año anterior, con un aumento del 22% interanual en la mortalidad vial. Datos del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) revelan que cuatro de cada diez conductores involucrados en siniestros graves tenían menos de 30 años.

El exceso de velocidad y la confianza al volante

«Es una situación cotidiana encontrarse en el cruce de una calle sin semáforo y ver cómo dos autos avanzan casi a toda velocidad para determinar quién pasa primero. Este tipo de conductas frecuentes pueden derivar en incidentes evitables», aseguró Daniela Medina, gerente de Seguridad y Emergencias de Ituran Argentina, destacando el exceso de confianza al conducir como uno de los principales riesgos.

Leonardo Giachetti, coordinador de la Oficina de Educación Vial del Automóvil Club Argentino (ACA), dialogó con LA NACION y fue contundente: “la velocidad hace a la seguridad”. Remarcó que la velocidad es uno de los principales factores presentes en los siniestros viales graves y fatales. Giachetti recomienda adecuarla siempre al contexto de circulación, respetar los límites máximos establecidos y, ante cualquier indicio de riesgo, reducirla.

El especialista explicó que a mayor velocidad, menor es la capacidad de reacción del conductor frente a un imprevisto y más reducido se vuelve su campo visual. Además, en condiciones climáticas adversas, como lluvia, disminuir la velocidad es crucial para evitar incidentes. Giachetti resumió:

Ir más despacio salva vidas.

Como ejemplo, indicó que un peatón atropellado a 30 km/h tiene un 90% de probabilidades de sobrevivir, mientras que a 60 km/h esa posibilidad se reduce a apenas un 20%. Por ende, “ante cualquier índice de riesgo, lo mejor es bajar la velocidad“.

Hábitos preventivos que salvan vidas

Desde Autopistas Porteñas (AUSA) enfatizan que la conducción segura no solo depende de respetar las normas de tránsito, sino también de adoptar hábitos preventivos. La empresa compartió cinco recomendaciones clave para reducir riesgos:

  • Controles periódicos del vehículo: Verificar frenos, luces y neumáticos es fundamental para garantizar que el auto esté en condiciones seguras.
  • Conducir descansado: El cansancio al volante es un riesgo subestimado que afecta la capacidad de reacción. Es preferible optar por otros medios de transporte tras jornadas laborales extensas o falta de descanso.
  • Uso del cinturón de seguridad: Obligatorio para todos los ocupantes, incluidos los niños con sistemas de retención adecuados, incluso en trayectos cortos.
  • Evitar el uso del celular: Una distracción de segundos puede derivar en un incidente grave. Se recomienda evitar cualquier manipulación del teléfono mientras se maneja.
  • Actuar con responsabilidad al volante: Respetar límites de velocidad, mantener distancia prudente y seguir señalizaciones son conductas básicas para una circulación segura.

Giachetti también destaca la importancia de la conducción preventiva, manejando bajo la premisa de que otros usuarios de la vía pueden cometer errores. “Si observás a otro usuario indeciso, distraído o acelerando, debés reducir la velocidad y actuar preventivamente para crear una vía de escape segura”, concluyó el coordinador del ACA.

Compartir: