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Avance científico: oftalmólogos argentinos ganaron el “Oscar de la retina” por un nuevo desarrollo quirúrgico

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Un equipo de especialistas del Charles Centro Oftalmológico volvió a poner a la medicina argentina en lo más alto de la escena internacional. Durante el congreso anual de la American Society of Retina Specialists (ASRS), celebrado en Montreal, Canadá, la institución local fue galardonada con el Rhett Buckler Award, una distinción reconocida popularmente en la comunidad médica como el “Oscar de la retina”.

El galardón premió la integración de dos desarrollos propios ideados para resolver una de las intervenciones oculares más complejas: una técnica quirúrgica para la proliferación vitreorretiniana (PVR) y el dispositivo GentleJect®, una innovación que permite aplicar colorantes dentro del ojo de manera suave y sin margen de impacto brusco sobre los tejidos delicados.

El peligro del “jet effect” en el quirófano

El punto de partida del desarrollo surgió de una problemática recurrente en las cirugías de retina. En intervenciones habituales, como el tratamiento de la membrana epirretiniana o el agujero macular, los cirujanos necesitan inyectar colorantes específicos para teñir y visualizar membranas de grosor microscópico antes de removerlas. Sin embargo, la aplicación tradicional con jeringa convencional conlleva un riesgo implícito.

“El problema es que, al presionar el émbolo, la jeringa puede liberar el líquido de golpe en lugar de hacerlo de forma suave. A eso lo llamamos jet effect”

Así lo explicó Martín Charles, codirector y líder del equipo de retina del centro de salud. Según detalló el especialista, ese pequeño chorro de presión puede perforar o filtrarse debajo de la retina, transformando una operación de muy buen pronóstico en una lesión permanente e irreversible para la visión del paciente.

Diseño accesible y alcance internacional

Para erradicar este inconveniente, Charles diseñó el GentleJect, un sistema que reemplaza la jeringa común por un reservorio flexible de silicona con válvula unidireccional y conexión luer lock, lo que amortigua la fuerza de inyección y garantiza una administración progresiva.

El dispositivo fue llevado a escala industrial junto a la firma estadounidense MedOne Surgical, con sede en Florida, que lo fabrica y distribuye a nivel global. Un dato destacado es que el profesional argentino decidió no percibir regalías ni beneficios económicos sobre la patente, con el objetivo explícito de mantenerlo como un insumo económico y accesible para cualquier quirófano del mundo.

A partir de allí, el equipo combinó el dispositivo con un procedimiento quirúrgico previamente desarrollado junto al oftalmólogo Aníbal Francone para abordar la proliferación vitreorretiniana —una severa cicatrización anormal posterior al desprendimiento de retina—. La combinación de la técnica con la inyección ultrasuave permite trabajar a distancias microscópicas de la retina teñida sin necesidad de retirar y reponer constantemente el líquido estabilizador ocular.

Actualmente, este avance hecho en Argentina ya se aplica de forma cotidiana en centros de referencia mundial, entre los que se destaca el prestigioso Wills Eye Hospital de Filadelfia, Estados Unidos.

Medicina de nivel global hecha en la Argentina

Tras el reconocimiento internacional, Charles remarcó el potencial de la ciencia local y envió un mensaje de incentivo hacia la comunidad médica y los profesionales jóvenes de la región.

“En la Argentina se hace medicina de altísimo nivel, se desarrollan innovaciones y se participa activamente en investigación clínica internacional”

El especialista, que acumula más de 14 años de trabajo colaborativo con el Departamento de Desarrollo e Investigación de Alcon en California, concluyó que la medicina argentina no solo cuenta con capacidad asistencial de excelencia, sino también con el nivel técnico e intelectual necesario para liderar la innovación científica a escala global.

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