Guerra por la yerba: Diputados buscan frenar el desastre de Milei
La crisis yerbatera escala y amenaza con un impacto devastador en la mesa de los argentinos. En un movimiento audaz, un grupo de diputados nacionales, liderados por la economista e investigadora Julia Strada, presentó un proyecto de ley clave: restituir al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la facultad de fijar el precio de la materia prima. Una medida que busca revertir la desregulación impuesta por el gobierno de Javier Milei, a la que acusan de sumir al sector en una profunda crisis.
El corazón del conflicto radica en la decisión del Ejecutivo de quitarle al INYM la capacidad de intervenir en la cadena de valor, dejando a productores y trabajadores a merced de la especulación. La iniciativa parlamentaria no solo apunta a devolverle un rol central al organismo, sino que también denuncia un modelo económico que, según Strada, no ofrece soluciones concretas.
El INYM, una herramienta desmantelada
Durante años, el INYM funcionó como un regulador esencial para garantizar precios justos y estabilidad en la producción de yerba mate, un producto emblemático de la identidad argentina. Su potestad para fijar precios de referencia era una barrera contra la volatilidad y protegía a los pequeños y medianos productores de la concentración económica.
La desregulación impulsada por la administración de Milei, bajo la premisa de la libertad de mercado, eliminó esta herramienta. El resultado, según los legisladores opositores y diversos actores del sector, fue un desbarajuste que empuja a la quiebra a miles de familias productoras y pone en jaque el abastecimiento y la calidad de la yerba que llega a los consumidores.
“Eliminaron algo que funcionaba. Hace dos años que las herramientas que ellos dicen que van a funcionar no funcionan. No pueden seguir hablando del pasado”, sentenció la diputada Strada, apuntando directamente a la ineficacia de las políticas actuales.
El proyecto de ley busca no solo revertir esta situación, sino también enviar un mensaje claro sobre la necesidad de proteger las economías regionales y los sectores productivos estratégicos frente a las políticas de desregulación extrema. La batalla por la yerba mate recién comienza, y su desenlace tendrá un impacto directo en el bolsillo y la tradición de millones de argentinos.

