Deuda pública: el Gobierno captó US$ 470 millones con el debut del nuevo bono en dólares
El Gobierno nacional logró captar US$ 470 millones en el mercado local mediante la primera licitación del nuevo Bonar 2029 (AO29). Este título en moneda extranjera constituye la piedra angular de la estrategia oficial para comenzar a acumular divisas y prefinanciar los exigentes vencimientos de deuda soberana que la Argentina enfrenta en los próximos meses y, de manera más crítica, durante el año electoral de 2027.
La operación se concretó a un precio de US$ 943 por cada US$ 1.000 de valor nominal, lo que implica una emisión total de AO29 por un valor nominal de US$ 499 millones. De esta forma, el Ministerio de Economía convalidó un costo de colocación del 7,99% anual. La cifra se ubicó apenas por encima del 7,56% anual registrado a fines de junio con su predecesor, el Bonar 2028 (AO28), lo que demuestra la intención oficial de mantener las tasas bajo control.
Señales financieras y la «segunda vuelta»
La Secretaría de Finanzas recibió ofertas de compra por un valor nominal de US$ 1.049 millones, duplicando holgadamente la adjudicación final. El rechazo de la mitad de las ofertas fue una señal deliberada: el Palacio de Hacienda buscó mostrar que no convalidará tasas desmedidas ni actúa bajo una urgencia desesperada por divisas, sino que apunta a construir una curva de rendimientos consistente para estos instrumentos de mediano plazo.
Bajo las mismas condiciones, el Tesoro tendrá la posibilidad de colocar este martes hasta US$ 150 millones adicionales en la tradicional «segunda vuelta» de licitaciones. En caso de completarse este cupo, el financiamiento total obtenido podría ascender a los US$ 608 millones, mediante una emisión nominal cercana a los US$ 648 millones.
El objetivo de calmar el riesgo país
Esta estrategia de prefinanciamiento fue explicitada semanas atrás durante la presentación del programa financiero del Gobierno. El objetivo político y económico detrás de estas emisiones locales es enviar una señal contundente a los acreedores internacionales: la gestión cuenta con herramientas de financiamiento alternativas para hacer frente a sus compromisos, incluso si el mercado externo continúa cerrado para el país.
A mediano plazo, el equipo económico confía en que la acumulación de estos fondos y la demostración de solvencia actúen como un catalizador para descomprimir el riesgo país. Una baja significativa de este indicador es una condición indispensable para que la Argentina pueda volver a emitir deuda en los mercados globales a tasas razonables.
Fuerte rollover en la licitación en pesos
En paralelo, la licitación en moneda local arrojó un saldo altamente favorable. Frente a vencimientos que apenas superaban los $3 billones, Finanzas logró captar $5,44 billones, lo que representa un rollover del 183,12%. El excedente de $2,54 billones le permite al Gobierno robustecer su colchón de liquidez de cara a los próximos compromisos del mes, estimados en torno a los $10 billones.
El menú de instrumentos en pesos estuvo liderado por una Letra Capitalizable (Lecap) con vencimiento en noviembre de 2026, que aportó casi la mitad de los fondos con una tasa del 25,59% anual (1,92% mensual). El resto se dividió entre bonos indexados por inflación (Boncer TZXM8) y títulos a tasa variable (TAMAR), ambos con vencimiento en 2028.
Por último, para mitigar la creciente demanda de cobertura cambiaria de las últimas semanas, el Gobierno colocó $1,35 billones en títulos dólar linked. Estas colocaciones se repartieron entre el bono D31G6 (vencimiento en agosto de 2026) con una tasa de retorno del 7,77%, el D10Y7 (mayo de 2027) al 3,16%, y el TZVD8 (diciembre de 2028) que convalidó un rendimiento del 9,08%.

