DeportesSociedad

Argentina-Inglaterra: tensión, cantos por Malvinas y un megaoperativo de seguridad en Atlanta

Compartir:

La histórica rivalidad futbolística y geopolítica entre Argentina e Inglaterra volvió a encenderse este miércoles en el césped del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Estados Unidos. En el primer enfrentamiento entre ambos seleccionados en 21 años, las tribunas se convirtieron en el escenario de un duelo de hinchadas de alta tensión, marcado por los cánticos patrióticos, los abucheos cruzados y un operativo de seguridad sin precedentes para un partido de fútbol en suelo norteamericano.

El clima hostil comenzó a sentirse desde la ceremonia de los himnos. Durante la ejecución del himno británico, la parcialidad argentina copó el estadio con el clásico grito de «el que no salta es un inglés». La respuesta no tardó en llegar: cuando sonaron las estrofas de la canción patria argentina, la parcialidad inglesa intentó acallar la melodía con un sonoro abucheo, lo que provocó que la marea celeste y blanca elevara aún más la voz en un momento de profunda emoción que conmovió a los futbolistas en el campo de juego.

Las cámaras de la transmisión oficial captaron la emoción de referentes del plantel conducido por Lionel Scaloni, como Lionel Messi, Emiliano «Dibu» Martínez, Cristian «Cuti» Romero y Lautaro Martínez. El encuentro también tuvo novedades tácticas de último momento, como la titularidad de Giuliano Simeone en reemplazo de Rodrigo De Paul, acompañando en el ataque a Julián Álvarez.

Restricciones y el reclamo por Malvinas

El partido fue catalogado como un evento de «alto riesgo» por las autoridades locales, lo que derivó en la implementación de medidas excepcionales. Entre ellas, la prohibición explícita de ingresar al estadio con pancartas, banderas o camisetas que hicieran alusión a las Islas Malvinas, el archipiélago que enfrentó a ambas naciones en la guerra de 1982. La restricción fue confirmada previamente por la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva.

Sin embargo, lejos de aplacar el reclamo, la prohibición intensificó la reacción de los miles de argentinos que coparon Atlanta. Durante el tradicional banderazo en la zona comercial de Underground Atlanta, en el barrio Five Points, los fanáticos desafiaron la lluvia torrencial entonando cánticos dedicados a las islas. «Esta es la banda loca de la Argentina, la que de las Malvinas nunca se olvida» y «Malvinas argentinas» resonaron con fuerza junto a carteles que emparentaban las siluetas de las islas con las figuras de Diego Maradona y Messi.

Un operativo con el FBI y la DEA en las calles

Para garantizar el orden, las fuerzas de seguridad estadounidenses desplegaron un dispositivo de control militarizado en los alrededores del estadio y del hotel de concentración de la Selección. El operativo contó con la participación de más de 1600 efectivos policiales y federales, incluyendo agentes especiales del FBI y de la DEA, junto a la policía del estado de Georgia.

Las calles céntricas de Atlanta permanecieron completamente valladas y los hinchas debieron someterse a rigurosos cacheos y revisión de pertenencias en los accesos al Fan Fest. A pesar del fuerte despliegue, la tensión también se trasladó momentáneamente entre los propios simpatizantes argentinos, registrándose algunos incidentes aislados y peleas entre facciones de hinchas de Huracán y San Lorenzo en pleno centro de la ciudad.

Este cruce representa el primer choque entre ambos países desde el recordado partido amistoso disputado en Ginebra, Suiza, en el año 2005, devolviendo a la escena internacional un clásico que excede lo estrictamente deportivo.

Compartir: