Mundial 2026: la emoción de Lionel Scaloni tras el pase a la final y su mensaje para España
El director técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, se mostró profundamente conmovido luego de la histórica victoria ante Inglaterra que clasificó al conjunto nacional a la final del Mundial 2026. Con una enorme gratitud hacia sus dirigidos, el entrenador nacido en Pujato destacó el carácter de un plantel que no deja de sorprender y que buscará la gloria máxima frente a España.
La clasificación se vivió con una fuerte carga épica, algo que el propio entrenador reconoció inmediatamente después del pitazo final del árbitro Elfath. Scaloni se fundió en un emotivo abrazo con Lionel Messi y, visiblemente quebrado, enfrentó los micrófonos para expresar el orgullo que le genera conducir a este grupo de futbolistas.
La entrega de un grupo «único»
En sus primeras declaraciones sobre el césped, Scaloni intentó poner en palabras lo que transmite el equipo a los hinchas argentinos. El director técnico remarcó la sintonía que existe entre el plantel y la tribuna, ponderando el peso de la camiseta celeste y blanca.
«El otro día le dije que este grupo no deja de sorprenderme. Vamos a intentar ganar, pero después de esto es muy difícil intentar que la gente entienda lo que demuestran los jugadores. Es impresionante. Es lo que amerita: ganen todo, hasta el final. No guardarse nada. Los jugadores lo han demostrado una vez más, no se guardaron nada. Somos únicos, no es arrogancia. Esta gente nos llevó hoy a ganar el partido»
De las dificultades de la lista al espíritu de lucha
Ya en la conferencia de prensa, el DT santafesino analizó el desarrollo del torneo y reveló que el momento más complejo del ciclo se vivió un mes y medio atrás, antes de confirmar la lista de los 26 convocados. Scaloni confesó que en aquel entonces era difícil imaginar este presente debido a las complicaciones físicas de varios futbolistas.
«Una vez que cerramos la lista fue el quiebre de todo: como grupo nos hizo más fuertes porque no nos quedó opción que confiar en los jugadores. Ellos salen a la cancha y saben que tienen que dar todo por sus compañeros. Algunos estaban al 40, 60, 90 por ciento»
A pesar de las adversidades, el entrenador destacó la valentía de sus dirigidos en situaciones límite, comparando la templanza del equipo con la de quienes se han criado en contextos de extrema dificultad. «Pensábamos que no iba a haber más, pero ellos son indios, en el buen sentido de la palabra. Se han criado en ambientes donde no han tenido miedo a nada. No les pesa la responsabilidad», graficó Scaloni, quien también elogió la madurez de Messi para manejar los tiempos del partido bajo presión.
Además, el entrenador se tomó un momento para explicar las decisiones tácticas y el dolor que le genera dejar a referentes en el banco de suplentes, como ocurrió con Rodrigo De Paul, Ángel Di María y Nicolás Otamendi. «Rodrigo es un chico que nos dio un montón y me siento identificado con él adentro de la cancha. Pero hacemos lo que el partido necesita y nos podemos equivocar. El entrenador quiere sacar lo mejor de su equipo. Yo no soy ningún mago. Acá cada uno cumple su rol. Por delante siempre está el equipo», sentenció.
El cruce con España y el reencuentro con Luis de la Fuente
Con la clasificación asegurada, Scaloni ya palpita la gran final ante España, un rival que analizan desde marzo y que tiene como director técnico a Luis de la Fuente, quien fuera su profesor en el curso de entrenadores. Aunque reconoció el cariño que le tiene a España, donde reside junto a su familia, dejó en claro su mentalidad competitiva.
«Tengo una gran relación con él y casualmente con Luis ahora nos encontramos en una final. Vivo en España, tengo familia española y lo siento, pero vamos a intentar ganarles. Respeto máximo por su comportamiento y por cómo juegan»
Finalmente, al ser consultado sobre las expectativas del partido definitivo y las versiones de supuestas ayudas arbitrales, el DT fue tajante al desestimar cualquier polémica y prefirió enfocarse en la fortaleza mental de la Selección. «Este equipo juega mejor cuando está en dificultad. Y cuando el rival duda un poquito, vemos sangre y vamos hasta donde sea», concluyó, manteniendo los pies sobre la tierra respecto al resultado del domingo: «No me mueve ganar. Me encantaría ser campeón del mundo, pero me han pasado un montón de cosas en los últimos meses como para preocuparme por esas cosas. Entiendan que siempre hay un mañana».

